La esperada respuesta de la Conmebol a River finalmente llegó, a unas pocas horas de su partido por la Copa Libertadores ante Independiente Santa Fe, con una decisión desfavorable para el elenco de Marcelo Gallardo: el organismo rechazó su pedido de incluir a dos arqueros en la lista de buena fe, situación que obligará al DT a armar su equipo con los únicos doce jugadores de campo que tiene a disposición, aunque Enzo Pérez y Javier Pinola están casi descartados por sus lesiones.
La expectativa terminó para River y no hubo excepción: al arco, este miércoles podría ir alguno de los jugadores que suelen atajar de manera recreativa, como Milton Casco y Jonatan Maidana. También podría estar Tomás Lecanda bajo los tres palos. Serían esas la opciones luego de que la institución asegurara que se presentará al partido por la quinta fecha de la Copa, luego de que la complicación llegara al extremo cuando los positivos de coronavirus de Gonzalo Montiel, Leonardo Ponzio, Alex Vigo, Lucas Beltrán y Flabián Londoño se sumaron a los 15 del brote que se produjo en la previa del Superclásico. Si bien resta el comunicado oficial del ente rector del fútbol sudamericano, fuentes de la dirigencia millonaria confiaron a la agencia NA que ya recibieron la notificación respecto del pedido que envió a última hora del lunes.
El complicado presente futbolístico de River, en el contexto de una angustiante y trágica pandemia que sigue sacudiendo a todo el mundo, se escribe en tiempos verbales distintos, aunque el que más importe sea el presente, con la contundente negativa de la Conmebol. La tensa previa al partido tuvo poco de futbolístico: la decisión del organismo que rige el fútbol sudamericano no solo se había vuelto la palabra más esperada, sino también la elemental para diferenciar importantes matices, en el marco, claro, de un partido ya de por sí completamente desvirtuado en la previa, porque los de Gallardo se miden en pleno brote del plantel y jugarían en cualquier caso sin suplentes a disposición.
La determinación de la Conmebol sitúa a Gallardo con los únicos 12 futbolistas que le quedan a disposición, luego de los masivos contagios. El DT podrá improvisar la obligada presentación con los defensores Jonatan Maidana, Héctor Martínez, Tomás Lecanda, Fabrizio Angileri, Leandro Peña Biafore y Milton Casco; los mediocampistas Jorge Carrascal y José Paradela; y los delanteros Julián Alvarez y Agustín Fontana. A esos se suman, aunque prácticamente descartados, Enzo Pérez -quien se retiró con una contractura del partido con Boca- y Javier Pinola -marginado desde febrero con una fractura del antebrazo derecho-.
Como quien sigue a River o lee esta nota podrá advertir, no aparecen entre esos nombres los de ningún arquero. Luego de que la pandemia expresara todo su protagonismo y su fuerza con las bajas en el plantel del club millonario, se espera que ahora Gallardo mantenga en resguardo la identidad del jugador de campo elegido para defender el arco del conjunto argentino ante Independiente Santa Fe. El equipo completo se conocerá este miércoles desde las 21, cuando River salga a jugar en el estadio Monumental sin un arquero natural y, presumiblemente, con solo diez jugadores por la Copa Libertadores.
Aunque lo futbolístico esté desvirtuado, el equipo millonario podría clasificarse en este mismo partido con dos escenarios: si los de Gallardo consiguen un triunfo ante el conjunto de Bogotá y, en Río de Janeiro, no gana Junior ante Fluminense por el otro juego del Grupo D; y hasta con un empate en caso de que el equipo brasileño consiga una victoria frente al colombiano.
Desde el lado dirigencial, el presidente de River alzó su voz ante la negativa de la Conmebol. “Nunca pensé que Conmebol podía tomar una determinación de este tipo, realmente estamos sorprendidos”, se sinceró Rodolfo D’Onofrio en diálogo con ESPN. El dirigente, quien confirmó que la institución le hará contrato al juvenil arquero Díaz tras su debut en el Superclásico, aseguró: “No estamos pidiendo un favor, decimos lo que nos corresponde porque lo dice el reglamento de Conmebol y tenemos la desgracia que los cuatro arqueros profesionales tienen Covid. Me parece que era más digno que por lo menos nos dejaran la posibilidad de sustituir a un arquero, porque es un puesto especial”.
Aunque sobre el final del lunes se especuló con la posibilidad de que Enzo Pérez sea quien vaya al arco -en ese caso, River formaría con once y no con diez-, habrá que esperar a que se levante el telón de este extraño partido para conocer la disposición en el campo de juego. “Lo extraño que será jugar un partido donde somos uno menos, no tenemos arquero ni suplentes -lo describió el propio D’onofrio-, pero vamos a poner la voluntad y la fuerza de jugar con todas estas desventajas”.
Como se dijo, el complicado presente futbolístico de River se escribe en tiempos verbales distintos. En presente: los 25 contagios que dejaban al DT solo con diez futbolistas y la negativa de la Conmebol a habilitarle sus dos arqueros. En pasado: la decisión de Gallardo de no completar la lista de buena fe de 50 jugadores y sólo inscribir a 32, determinación que hoy lo deja sin un once completo ni suplentes. Y en futuro: resta pensar en el partido con Fluminense, el martes 25 de este mes por la sexta fecha, y en la recuperación de los contagiados para afrontar aquel juego con vistas a la clasificación a octavos de final. Sin embargo, el tiempo más importante parece ser que el que le imprime a cada aspecto de la vida humana la pandemia de coronavirus, esa que hace de escenario para una pelota que, a prueba de todo, sigue rodando.
