La caída de la producción con respecto a 2024, un año recesivo, se agravó en julio y agosto en relación a los meses anteriores
En agosto la producción industrial cayó 4,4 por ciento respecto a igual mes de 2024, según datos de Indec. Es la segunda contracción consecutiva y marca una profundización de la crisis en el sector industrial, ya que 2024 también fue un año recesivo pero en estos últimos dos meses registra niveles todavía más bajos.
La competencia importadora sumada a la caída del consumo interno, por la retracción en los ingresos reales de la población, están haciendo estragos sobre la microeconomía, sin que el Gobierno ensaye alguna solución de fondo. A nivel sectorial, sólo aumentó la producción en refinación de petróleo.
El Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora el Indec cayó por segundo mes consecutivo en la comparación interanual. Luego del 1,1 de julio, retrocedió 4,4 por ciento en agosto, y muestra una asfixia en el sector productivo más relevante no sólo en materia productiva sino de empleo e ingresos para la población.
La crisis del sector industrial no es una novedad para sus protagonistas: empresas pyme que vienen mostrando el cierre de unidades (16.000 estimadas por la Enac) desde que asumió Milei, y trabajadores que día a día se enfrentan a las suspensiones, retiros voluntarios y despidos en plantas industriales.
La contracara de las importaciones
Un verdadero “industricidio” que tiene como contracara el rápido crecimiento de importaciones que muchas veces desplazan la producción local y la caída del consumo interno.
En la comparación intermensual el -indice de producción industrial anotó un leve aumento de 0,6 por ciento, que deja atrás dos meses con variaciones negativas. Y en el acumulado del año apunta un crecimiento del 4,4 por ciento, que contrasta con el 7,5 que mostraba a comienzos del 2025: señal de una crisis que se profundiza.
La semana próxima se reunirán en Mar del Plata los representantes de las principales empresas del país en el Coloquio IDEA. El eco de fondo será la situación que atraviesa el Gobierno en el marco de las denuncias contra José Luis Espert y otros funcionarios, pero también la coyuntura del sector industrial, que no puede mostrar aumento en la producción ni el empleo.
Sector por sector
En la clasificación sectorial, quince de las dieciséis divisiones del IPI presentaron caídas interanuales en agosto, según reportó el Indec. En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron caídas en “Productos de metal”, de 18 por ciento, debido a “la menor demanda interna y la competencia de productos importados”, según afirmó el organismo oficial de estadísticas. En segundo lugar aparece el rubro de “Alimentos y bebidas”, con un deterioro del 2,3 por ciento, empujado por el subsector de galletitas, productos de panadería y pastas, (que presentó una baja interanual de 10,5 por ciento y acusa también una baja en la molienda de trigo).
El tercer lugar en incidencia fue para “Prendas de vestir, cuero y calzado”, que cayó 14,1 por ciento por las mismas razones enunciadas más arriba: menor demanda interna y competencia importadora (la fabricación de calzado y sus partes tuvo la principal incidencia, con una disminución interanual de 25,6 por ciento).
Otras ramas de la industria que también mostraron un retroceso son “Maquinaria y equipo”, de 8,9 por ciento (por menor fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos); “Productos de caucho y plástico”, de 10,3 por ciento; “Productos textiles”, de 18,1 por ciento; “Productos de tabaco”, de 9,1 por ciento, y “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, del 6,2 por ciento, con especial incidencia de la fabricación de vehículos automotores.
Casi nadie a salvo
Completan la lista las “Industrias metálicas básicas”, con una disminución de la producción del 4,3 por ciento; “Productos minerales no metálicos”, de 3,4 por ciento; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, de 3,6 por ciento.
También muestran una evolución negativo, aunque menos significativa, “Sustancias y productos químicos”, de 0,8 por ciento; “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, de 1,0 por ciento; “Madera, papel, edición e impresión”, de 0,3 por ciento; y “Otro equipo de transporte”, de 2,8 por ciento.
Por su parte, la “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear” fue el único sector que mostró un aumento contra agosto de 2024, del 4,9 por ciento.
