La desaparición y posterior restitución de una imagen del presidente en los archivos desclasificados del caso desató acusaciones contra la administración republicana por “ocultamiento selectivo”.
La publicación parcial de los archivos del caso Jeffrey Epstein volvió a generar una ola de críticas en Estados Unidos este lunes, luego de que el Departamento de Justicia retirara temporalmente una serie de imágenes de los documentos desclasificados y, horas más tarde, volviera a poner en línea una fotografía en la que aparece el presidente Donald Trump. El episodio reavivó las acusaciones de encubrimientoy profundizó el enfrentamiento entre la Casa Blanca, el Congreso y sectores de ambos partidos que reclaman la divulgación completa del material.
El viernes por la noche, el Departamento de Justicia estadounidense comenzó a publicar miles de documentos vinculados al financista condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019, en cumplimiento de una ley de transparencia, el “Epstein Files Transparency Act”, aprobada el mes pasado por el Congreso y promulgada por el propio Trump, tras meses de postergaciones.
La ley, que fue aprobada por todos los congresistas salvo uno, obliga a proteger la identidad de las víctimas y a censurar material que incluya abusos o pornografía infantil. Sin embargo, gran parte del material difundido apareció con extensas tachaduras, páginas completamente censuradas y fotografías eliminadas, lo que generó cuestionamientos inmediatos sobre el alcance real de la desclasificación.
Archivo 468
La polémica se intensificó cuando se detectó la eliminación de más de una docena de imágenes del sitio oficial del Departamento de Justicia, la llamada “Biblioteca Epstein”. Entre ellas se encontraba una fotografía que mostraba un escritorio con un cajón abierto, en cuyo interior se observaban varias fotos del presidente Trump junto a mujeres en bikini. La imagen, que había sido publicada inicialmente sin censura, fue retirada pocas horas después para luego reaparecer en medio de una lluvia de críticas.
Se trataba de uno de los casi 4.000 archivos gráficos difundidos en el último lote. En la imagen, identificada como el archivo 468, se observaba un escritorio cubierto de fotografías enmarcadas de Epstein junto a distintas personalidades, entre ellas el papa Juan Pablo II durante una recepción en el Vaticano. En un cajón entreabierto, casi imperceptible a simple vista, aparecía una pequeña foto de Trump rodeado por cuatro mujeres en bikini, junto a otra imagen más conocida en la que el entonces magnate inmobiliario posaba con su futura esposa Melania Trump, Epstein y su esposa, Ghislaine Maxwell.
Pocas horas después de que la imagen comenzara a circular en redes sociales, el archivo 468 desapareció del micrositio creado por el Departamento de Justicia . El Gobierno había difundido solo una parte del material y prometido que el resto sería publicado en los días siguientes.
“Ocultamiento selectivo”
La decisión provocó una inmediata reacción de los demócratas, que acusaron al Gobierno de intentar proteger al presidente. El congresista Jamie Raskin sostuvo que la eliminación del material alimenta las sospechas de un encubrimiento deliberado y afirmó que la Casa Blanca estaría ocultando información que podría resultar políticamente comprometedora. “No dejaremos de luchar hasta exponer cómo una red global de trata sexual de miles de millones de dólares evitó ser procesada”, escribió en sus redes sociales.
En el mismo sentido, el senador Chuck Schumer advirtió que la publicación de documentos con amplias secciones censuradas “viola el espíritu y la letra de la ley” aprobada por el Congreso, que prometía la publicación de todos los archivos de la causa. Schumer sostuvo que la retirada de imágenes refuerza las dudas sobre la voluntad real del Gobierno de transparentar el caso Epstein y afirmó que la maniobra podría constituir “uno de los mayores encubrimientos de la historia reciente”.
Las críticas no se limitaron a la oposición. El congresista republicano Thomas Massie, que desde hace años impulsa la divulgación completa del expediente Epstein, calificó la medida como una “ocultación selectiva” y denunció que el Departamento de Justicia no hizo pública una acusación formal de 60 cargos que, según afirmó, involucraría a personas influyentes. Massie sostuvo que la ley obliga a publicar todos los archivos salvo aquellos que afecten la privacidad de las víctimas. “Los sobrevivientes merecen justicia”, argumentó el republicano.
En paralelo, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, exigió que el Departamento de Justicia entregue al Congreso una explicación escrita en un plazo de 15 días. Jeffries consideró que la primera tanda de documentos difundidos es insuficiente y no cumple con lo exigido por la norma votada por el Parlamento.
Versión oficial
Frente a la escalada de críticas, el fiscal general adjunto Todd Blanche negó que existiera cualquier intento de proteger al presidente. En una entrevista con NBC, confirmó la eliminación del archivo 468 y de otras 15 imágenes, pero aseguró que la decisión no estuvo motivada por la presencia de Trump en la fotografía. “Es ridículo pensar que hemos borrado una foto solo porque aparecía el presidente”, afirmó.
Según explicó Blanche, las fotografías fueron retiradas “por precaución”, ante la posibilidad de que incluyeran a víctimas de Epstein o información que debía ser protegida por ley. Tras una revisión interna, el Departamento de Justicia concluyó que la imagen en la que aparece Trump no mostraba a ninguna víctima y decidió volver a publicarla sin censura ni modificaciones.
Consultado sobre si alguna de las mujeres que aparecían en la imagen podía ser una víctima de Epstein, el funcionario evitó una respuesta directa y reconoció que el Gobierno no dispone de “toda la información” al momento de publicar los archivos.
Blanche prometió que, una vez concluido el proceso de revisión, la imagen sería republicada y que, en caso de corresponder, se aplicarían censuras sobre los rostros, tal como exige la ley. Finalmente, el Departamento de Justicia volvió a subir la fotografía el domingo por la tarde, sin modificaciones ni tachaduras.
El propio Departamento de Justicia difundió un comunicado en la red social X en el que afirmó que las fotos y documentos continúan siendo revisados “de conformidad con la ley” y que el proceso de publicación es gradual para evitar la exposición de víctimas y menores. En el mismo mensaje, negó que se haya censurado material para proteger a figuras públicas o dirigentes políticos.
