En medio de las hipótesis de que firmó un pacto con Estados Unidos, la ex vicepresidenta Ejecutiva fue juramentada y asumió como jefa de Estado.
Delcy Rodríguez juró este lunes ante la Asamblea Nacional de Venezuela como presidenta encargada ante la ausencia de Nicolás Maduro. “Vengo como vicepresidenta Ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento“, comenzó su discurso.
La jura tuvo lugar luego de que el Tribunal Supremo de Venezuela la designara como mandataria interina tras la captura de Nicolás Maduro en manos de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, quien ahora se encuentra detenido en una cárcel de máxima seguridad junto a su esposa Cilia Flores.
“Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezonalo, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”, continuó el mensaje de Delcy Rodríguez.
La nueva presidenta encargada fue juramentada por el presidente de la Asamblea Nacional —Poder Legislativo—, quien es su hermano Jorge Rodríguez.
“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos. El presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, la primera dama, Cilia Flores”, agregó la flamante mandataria.
Estas declaraciones se dieron en el marco de las sospechas que se generaron desde diferentes sectores, que apuntan a un supuesto acuerdo entre los hermanos Rodríguez y Estados Unidos para facilitar la captura de Maduro.
“Vengo a jurar por nuestro padre libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela cuya sangre libertadora corre por las venas de los venezolanos y las venezolanas. Juro por el comandante Hugo Chávez, que dio vida a millones de venezolanos y venezolanas, les devolvió la dignidad como ciudadanos y ciudadanas”, dijo Rodríguez en otro tramo de su juramentación.
“Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia”, escribió en sus redes sociales horas antes de asumir como presidenta.
El fallo del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela habla de una “ausencia temporal” de Maduro, por lo que en un principio Rodríguez asume como presidenta por 90 días.
“Juro sobre las bases de nuestro libertador en su discurso en Angostura: garantizar un Gobierno que dé felicidad social, estabilidad y seguridad política”, cerró su jura la nueva jefa de Estado.
“Mi función principal será traer de vuelta a Maduro”
Antes de la jura de Delcy , su hermano y diputado, Jorge Rodríguez, había sido reelegido como jefe del Parlamento de Venezuela en una sesión que contó entre sus protagonistas con nuevos rostros de la oposición. El diputado presidió la Cámara desde 2021, es decir, durante los últimos dos períodos legislativos, y ahora estará al frente de la Asamblea por al menos un año más, ya que cada 5 de enero el Parlamento debe votar para elegir a un nuevo presidente.
“Mi función principal en los días por venir será recurrir a todos los procedimientos, a todas las tribunas y a todos los espacios para lograr traer de vuelta a Nicolás Maduro Moros, mi hermano, mi presidente”, dijo en su discurso. La sesión arrancó al grito de “¡Vamos Nico!”, una consigna repetida en la campaña electoral de 2024 de Maduro, cuya reelección fue desconocida por la oposición y Estados Unidos.
También repite como primer vicepresidente de la Asamblea Nacional el diputado Pedro Infante, mientras que como segunda vicepresidenta fue electa la chavista Grecia Colmenares. Rodríguez prestó juramento junto a un cuadro con la foto de Maduro y Flores. La propuesta para la directiva de la Cámara fue presentada por el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario venezolano.
En la sesión de instalación del nuevo Parlamento, que conservó la mayoría chavista, el diputado Nicolás Maduro Guerra auguró que “más temprano que tarde” su padre y la primera dama, la también parlamentaria Cilia Flores, “volverán” a Venezuela. “A ti, Delcy Eloína, mi apoyo incondicional en la tarea tan dura que te toca. Cuenta conmigo”, dijo el hijo de Maduro, conocido popularmente como “Nicolasito”. “La patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela”, exclamó el parlamentario entre lágrimas.
“¡Maduro aguanta, que Venezuela se levanta!”
Bajo el fuerte sol caraqueño, miles de venezolanos se concentraron en las inmediaciones del Parlamento venezolano al grito de “¡Maduro aguanta, que Venezuela se levanta!”. “Trump-Marco Rubio malditos asesinos secuestradores ¿Dónde está realmente la verdadera justicia en USA?”, se leía en una pancarta. Los manifestantes portaban banderas de Venezuela y juguetes de “Súper Bigote” y “Súper Cilita”, personajes de propaganda inspirados en Maduro y su esposa, Cilia Flores, también arrestada en el operativo estadounidense.
Nicolás Maduro Guerra dijo en un discurso ante los manifestantes que tuvo una comunicación “indirecta” con su padre. “No puedo decir más nada”, advirtió ante la multitud. El legislador llamó a “tener prudencia” al señalar que las tareas por delante “son fáciles, entre comillas”, pero admitió que hay “miedo” tras el ataque ejecutado en la madrugada del sábado por tropas estadounidenses en algunos puntos de Caracas y de tres estados vecinos.
“Hay un pueblo más allá de esta avenida, más allá de este lado de Caracas que claro que tuvo miedo y nosotros como cuadros políticos tenemos que consolidar una gran mayoría y una hegemonía de la opinión pública venezolana en torno a la paz que debemos mantener en Venezuela”, apuntó Maduro Guerra. Mientras tanto los asistentes exigían, pancartas en mano, la liberación del mandatario, cuyas fotos con la banda presidencial que recibió el 10 de enero del año pasado se repetían entre la multitud.
“Independientemente de que Nicolás Maduro tenga algo con la justicia, esta no era la forma de hacerlo”, dijo a la agencia AFP Flor Alberto, de 32 años. “Estamos marchando porque queremos demostrarle al mundo que nuestro presidente Nicolás Maduro y nuestra primera combatiente Cilia Flores no están solos. Hay un pueblo que está dispuesto a dar la vida por ellos”, expresó por su parte Antony Quintana, de 39 años.
