sábado, enero 31, 2026

Las grandes patronales respaldan el acuerdo Mercosur–UE mientras persisten dudas por su impacto en la industria y el empleo

Las principales cámaras empresariales del país expresaron un fuerte respaldo político al convenio de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, un acuerdo impulsado por el actual Gobierno como símbolo de “apertura al mundo”, pero que despierta crecientes cuestionamientos por sus posibles consecuencias sobre la industria nacional y el empleo.

Entidades como la Asociación de Bancos de la Argentina (Adeba), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA) elogiaron públicamente la firma del convenio. Sin embargo, por fuera del radar mediático, sectores de pymes industriales y autopartistas mantienen serias advertencias sobre el impacto negativo que podría generar la apertura comercial en un contexto de recesión, caída del consumo y desprotección del mercado interno.

“Un día clave para nuestra Argentina y la Región”, celebró la Sociedad Rural, tras la firma de un acuerdo que demoró más de 25 años en concretarse. En la misma línea, las Bolsas de Comercio y de Cereales del país destacaron el entendimiento como “un paso significativo en el proceso de integración y cooperación entre ambos bloques”.

Desde la UIA, su presidente Martín Rappallini sostuvo que el acuerdo será “muy importante a nivel industrial” y remarcó la necesidad de estrechar lazos con Europa en un mundo atravesado por tensiones geopolíticas. No obstante, las declaraciones contrastan con la preocupación de sectores industriales concretos, que advierten que la competitividad europea podría arrasar con segmentos sensibles del entramado productivo argentino.

“El acuerdo debe leerse en una clave más amplia que la estrictamente comercial”, agregó Rappallini, en sintonía con el discurso oficial que prioriza la inserción internacional aun cuando no estén garantizadas políticas de compensación para los sectores más vulnerables.

También el Grupo de los 6 (G6) sostuvo que el convenio “en un marco justo y competitivo será beneficioso para el desarrollo de las naciones involucradas”. Una afirmación que, para muchos empresarios pymes, carece de sustento sin un Estado que defienda la producción local.


Dudas y advertencias que incomodan

En términos generales, el sector agroexportador del Mercosur aparece como el principal beneficiado del acuerdo, dada la fuerte demanda europea de alimentos. En contrapartida, rubros clave de la industria nacional —como la automotriz, autopartes, textiles, metalurgia, equipos eléctricos y productos farmacéuticos— podrían verse seriamente afectados por la mayor competitividad de las empresas europeas.

Si bien en las grandes cúpulas empresariales parece primar una adhesión ideológica al libre mercado, las pymes industriales alertan sobre un escenario de mayor cierre de fábricas, pérdida de empleo y dependencia externa.

En ese marco, la Red Inclusiva para la Expansión Laboral (RIEL) expresó su rechazo al acuerdo por su “potencial impacto devastador en las pequeñas y medianas empresas argentinas y de los países que integran el bloque”. En el mismo sentido, entidades como AFAC (autopartes) e IPA (Industriales Pymes Argentinos) ya habían manifestado su preocupación en etapas anteriores de la negociación.


El acuerdo y la narrativa oficial

Según la comunicación más reciente de la Comisión Europea, el convenio proyecta “un aumento del comercio bilateral en las próximas décadas”. Desde Bruselas destacan que la reducción de aranceles para bienes de capital e insumos europeos permitiría modernizar la industria y reducir costos.

También se anunció un capítulo específico para facilitar el acceso de las pymes a los mercados internacionales y el reconocimiento de 220 Indicaciones Geográficas del Mercosur, de las cuales 104 corresponden a productos argentinos. Además, la UE prometió movilizar un Fondo de Cooperación Reforzada de hasta 1.800 millones de euros.

Sin embargo, las críticas apuntan a que el Gobierno nacional presenta el acuerdo como un éxito político sin detallar cómo se protegerá a los sectores más expuestos, ni qué herramientas concretas tendrán las pymes para competir en igualdad de condiciones frente a economías altamente subsidiadas y tecnológicamente más avanzadas.

Mientras las grandes patronales celebran, el interrogante sigue abierto: ¿el acuerdo impulsará el desarrollo productivo argentino o profundizará un modelo primarizado, con menos industria, menos empleo y mayor dependencia externa?

DDO | Sistema de Noticias
DDO | Sistema de Noticiashttps://eldiariodeloeste.com
Lee lo último en Noticias. Te informamos todo lo que sucede en el Oeste de Formosa y en el País. La Voz del Pueblo siempre presente.