Este martes, a las 14 horas, partió a los brazos del Señor la Hermana Ángela, histórica referente espiritual y social del departamento Matacos, profundamente ligada a la comunidad de Ingeniero Juárez y al acompañamiento permanente de los pueblos del oeste formoseño.
Su vida estuvo marcada por una entrega silenciosa pero inmensa: caminó junto a los más humildes, sostuvo comunidades enteras con su palabra, su presencia y su fe, y dejó una huella imborrable en generaciones de familias que hoy la despiden con dolor y gratitud.
Aunque en los últimos años residía en Formosa Capital, su nombre y su obra permanecen vivos en cada rincón donde supo sembrar esperanza. Sus restos son velados en cochería Fernández España y D. Funes, hasta mañana miércoles a las 12 del mediodía. Esta noche, a las 22 horas, el padre Mario realizó el responso, acompañando a la comunidad en oración.
La partida de la Hermana Ángela deja un vacío profundo, pero también un legado que trasciende el tiempo: el de una vida entregada al servicio, al amor por el prójimo y a la fe.
