El líder de Colombia dijo que, pese a las diferencias, salió con una “impresión positiva” de la reunión en la Casa Blanca. Además le entregó al republicano una lista con los capos narco que viven fuera de su país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que se llevó “muy bien” con su par colombiano, Gustavo Petro, durante el primer encuentro cara a cara tras meses de tensiones entre Washington y Bogotá. El propio Petro dijo que se lleva una “impresión positiva” de la reunión y que, pese a las diferencias entre ambos, invitó a Trump a visitar Cartagena de Indias. En el centro estaba el tema del narcotráfico, ya que Washington sostiene que la producción de cocaína se disparó bajo el gobierno de Petro, mientras éste defiende que su política de sustitución de cultivos ha sido exitosa. Durante el encuentro Trump también aceptó mediar en la disputa arancelaria entre Colombia y Ecuador.
Trump dijo que está trabajando con Petro en distintos asuntos, incluyendo sanciones. Aunque el mandatario de EE.UU. no especificó a qué tipo de castigos se estaba refiriendo, en octubre Washington designó a Petro y a su familia como personas involucradas en el tráfico de drogas y en septiembre retiró la certificación a Colombia como país aliado en la lucha contra el narco. “Nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos exactamente los mejores amigos, pero no me sentí insultado porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien”, sostuvo el republicano en la Casa Blanca tras la reunión.
“Hay que ir sobre los capos”
En una rueda de prensa tras el encuentro en la Casa Blanca, Petro fue enfático: “La impresión que tengo de una reciente reunión, de hace apenas unas horas, es positiva, en primerísimo lugar”. Hay “confusión en torno a la realidad, por ejemplo el narcotráfico, líneas diferentes sobre cómo ver el problema. Nos agarramos de eso, qué nos junta y qué nos separa. ¿Qué nos junta? La libertad. Lo que nos junta es la libertad, y ahí empezó la conversación”, explicó el mandatario colombiano a la prensa.
“Volví a repetir lo mismo: hay que ir sobre los capos. La primera línea del narcotráfico no es la que te imaginas: vive en Dubai, en Miami, en Madrid. Le pasé los nombres al presidente Trump. Están fuera de Colombia y hay que ir a por ellos”, enfatizó. Consultado por un periodista sobre las sanciones estadounidenses que lo afectan personalmente, Petro aseguró que no habló del tema con Trump y expresó: “¿Ustedes conocen mi vida y saben que buena parte de mi juventud no ha necesitado ni de bancos ni de chequeras? Entonces no me preocupa mucho y uno no puede actuar bajo chantajes”.
El presidente de Colombia aseguró que invitó a su par estadounidense a visitar Cartagena de Indias, durante su reunión bilateral en la Casa Blanca. “No me habló de sus negocios, ni yo de los míos que no tengo, pero si lo invité a Cartagena que es un lugar bello y hermoso”, indicó Petro a la prensa sobre su ofrecimiento a Trump.
En una entrevista con Caracol Radio previa a esta comparecencia, Petro ya había adelantado que no habló con el mandatario estadounidense sobre su salida de la mencionada lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro y aseguró que lo importante era sacar de ese listado a Venezuela y Colombia en su conjunto.
Petro propuso a Trump que Bogotá y Caracas trabajen conjuntamente en el terreno militar para combatir el narcotráfico y le pidió ayuda para capturar a importantes líderes de los carteles. Además afirmó que el mandatario estadounidense aceptó mediar para desescalar la guerra comercial entre Colombia y Ecuador, que se impusieron aranceles recíprocos del 30 por ciento luego de que el presidente ecuatoriano Daniel Noboa acusara a su vecino de no hacer lo suficiente para combatir a las mafias en la frontera.
Esta es la primera reunión entre Trump y Petro, quien se encuentra en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas prevista para el 31 de mayo. La delegación estadounidense la completaron el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno. Por parte de Colombia, participaron la canciller, Rosa Villavicencio; el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez; y el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña.
“Gustavo. Un gran honor. Amo a Colombia”, decía la tarjeta con el membrete de la Casa Blanca que acompaña una foto de ambos sonrientes y que fue publicada en X por el presidente Petro. Petro publicó además otra foto del libro Trump, the art of the deal que el presidente estadounidense le firmó con el mensaje: “Eres genial”. “¿Qué me quiso decir Trump en esta dedicatoria? No entiendo mucho el inglés”, señaló Petro en el mensaje que acompaña la segunda foto.
Petro no tuvo una recepción de alto perfil como la de otros mandatarios, como el salvadoreño, Nayib Bukele o el propio Javier Milei. El presidente colombiano llegó a las 10:53 hora local a bordo de un vehículo oficial del Servicio Secreto estadounidense que portaba una bandera de Colombia, pero no fue recibido en la puerta ni por Trump ni por la tradicional guardia de honor militar.
Un año de tensiones
Trump empezó su mandato anunciando una campaña de deportaciones masiva, a la que Petro replicó inicialmente con críticas y el freno a la llegada de aviones, por considerar que no se daba un trato digno a los migrantes colombianos. El gobierno estadounidense tomó mal ese reclamo, y en septiembre la degradación de la relación bilateral se aceleró: Trump empezó a atacar a presuntas narcolanchas en el Caribe, algo que Petro calificó de “ejecuciones extrajudiciales”.
Petro quiso movilizar no solamente a América latina en la denuncia de los ataques, sino incluso a la opinión pública estadounidense. Desembarcó en Nueva York para la Asamblea General de la ONU y se manifestó en las calles de la ciudad, donde directamente pidió a los estadounidenses que plantaran cara a Trump. El secretario de Estado, Marco Rubio, le sacó el visado y luego se anunciaron sanciones personales, contra él y su familia.
Trump lo acusó de ser un “líder del narcotráfico” y le advirtió que tenía que “cuidar su trasero” si no quería que Colombia corriera la misma suerte que Venezuela. El derrocamiento del líder venezolano Nicolás Maduro supuso el momento más delicado de esa relación tormentosa. Pero fue también el aliciente para que ambos hablaran, según coinciden fuentes diplomáticas en Washington.
Horas antes del encuentro, el gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos al presunto narcotraficante Andrés Felipe Marín Silva, alias “Pipe Tuluá“, solicitado por un tribunal federal en Texas por tráfico de cocaína. Con una visa temporal, Petro busca aprovechar el tiempo en Washington: tras su rueda de prensa tiene previsto reunirse con congresistas, acudir a la Organización de Estados Americanos (OEA), dar una conferencia en la universidad de Georgetown y finalizar su estadía con un encuentro con la diáspora colombiana.
