Molesto por una nota que puso en duda la credibilidad del Indec, el ministro de Economía salió a cruzar al periodismo y apeló a la suba de los bonos para defender una decisión que no logró justificar.
En un extenso posteo en redes sociales, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a las críticas sobre la credibilidad del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y aseguró que la suba de los bonos que ajustan por inflación muestra que el mercado respalda la decisión oficial de mantener el índice actual.
Caputo cuestionó a quienes ponen en duda la credibilidad del Indec y afirmó que esas críticas pasan por alto un dato que, según él, es clave: pese a los cuestionamientos del periodismo, de la oposición y de algunos economistas, los bonos que ajustan por inflación subieron de precio y se convirtieron en “uno de los pocos activos financieros a nivel mundial” con resultados positivos, incluso en una semana complicada para los mercados.

A partir de ese dato, el ministro concluyó que el comportamiento de los bonos refleja un respaldo del mercado a la decisión de no modificar la medición. Además, planteó un escenario hipotético: si el Gobierno hubiera cambiado la medición del IPC y los bonos hubieran caído, las críticas se habrían centrado en cuestionar la credibilidad del nuevo índice.
Bonos que suben, conclusiones forzadas
El razonamiento de Caputo se apoya en una relación directa entre la suba de los bonos CER y la credibilidad del Indec. Sin embargo, los propios datos que menciona no alcanzan para sostener esa conclusión.
Los bonos que ajustan por inflación suben cuando el mercado espera mayor inflación futura, busca cobertura frente al riesgo inflacionario o ajusta posiciones por movimientos de corto plazo, no como señal automática de confianza en el organismo que mide los precios.
El aumento en el valor de estos activos refleja expectativas sobre la inflación o sobre el índice que se utilizará para su ajuste, pero no valida decisiones metodológicas ni confirma el cumplimiento de criterios técnicos o estadísticos.
El intento fallido de Caputo por justificar el IPC
El problema central es que Caputo mezcló dos planos distintos: la confianza institucional y técnica del Indec, y los precios de un activo financiero que responde a expectativas inflacionarias.
Pensar que la suba de los CER significa que el mercado aprueba el índice es, en el mejor de los casos, una suposición que no se puede probar.
En definitiva, el ministro buscó defender el viejo índice mostrando respaldo del mercado, pero terminó usando la herramienta equivocada para justificar la decisión. La discusión real sigue siendo sobre la credibilidad del Indec, el cumplimiento de las reglas y la transparencia de las estadísticas. Su defensa política quedó clara; su explicación económica, no.
