domingo, febrero 22, 2026

Con la cancha embarrada y sin debate, el Gobierno se prepara para sancionar la reforma laboral

En la sesión se tratará el dictamen que propone aceptar los cambios realizados en Diputados. La oposición quedará en una situación incómoda porque deberá optar por la versión original o la que elimina el artículo de licencias médicas.

Falta un solo paso para que el proyecto de ley antiobrera que impulsa el gobierno de Javier Milei, bajo las exigencias del Fondo Monetario Internacional, se convierta en ley sin haber tenido una defensa solida en su paso por el Congreso. La ausencia de argumentos que lo validen caracterizó el debate de la Reforma Laboral que el próximo viernes será puesto en consideración en el Senado, donde se votará si se acepta o no el texto que ya no contiene el artículo referido a las licencias médicas. El oficialismo, que trabajó para embarrar su tratamiento de principio a fin, tiene los votos aprobar la iniciativa.

Lo cierto es que el proyecto a penas pudo contar con la defensa de los miembros informantes, que son aquellos diputados que llevaron adelanten el debate en las comisiones y tienen como misión explicar los ejes principales de la propuesta. El diputado Lisandro Almirón era el responsable de esgrimir los argumentos en la pasada sesión de la Cámara Baja. No puedo. Simplemente optó por leer los fundamentos. Algo que está prohibido por reglamento. La diputada peronista Teresa García, se lo recordó, pero el texto que ordena de la Cámara se pierde de vista de manera recurrente.

También debe hacer una defensa exhaustiva del proyecto el jefe de bloque de la banca que impulsa la iniciativa. El diputado Gabriel Bornoroni, no lo hizo. Apurado por el cierre del debate decidió insertar su discurso. El jefe de bloque PRO, Cristian Ritondo, tampoco defendió el texto. No quiso, no pudo o estaba apurado por votar. Entonces, también se decidió por la inserción de sus argumentos y omitir su palabra en el recinto.

Otra que tampoco justificó su respaldo fue la diputada Silvana Giudici, que solo tomó la palabra para hacer tiempo, cuando Unión por la Patria pidió de votar una moción para que el texto volviera a comisión y el recinto estaba vacío. La diputada de la LLA balbuceo un par de frases lentamente para darle los minutos necesarios a sus compañeros de bancada para que pudieran volver a ingresar al recinto. Es que la sesión estaba caída por falta de quórum, pero el presidente Martin Menem siguió como si nada. De ahí el enojo de los diputados de UxP que se le fueron al humo al estrado.

Al pobre debate que se dio en el tratamiento se refirió el jefe de Bloque de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, al cruzar justamente a la diputada Giudici en sus redes sociales. “Nunca estuvo Giudici. De hecho, tuvo que volver corriendo cuando Petri presidía la sesión y se quedaron sin quórum. El miembro informante del dictamen leyó su discurso y el presidente de bloque no habló. Nadie (incluso Giudici) defendió el proyecto de Milei. Les da vergüenza”, escribió.

Tampoco lo defendió Patricia Bullrich en el Senado. Era miembro informante del proyecto, pero delegó su palabra en dos jóvenes senadores -Juan Crus Godoy y Bruno Olivera Lucero- que hicieron lo que pudieron para cada uno explicar la parte del proyecto que les tocaba.

Es por esto que el senador Carlos Linares, en el último plenario de comisiones de la Cámara alta cargó contra los senadores oficialistas y dialoguistas al asegurar que “no leyeron (la ley), no saben lo que van a votar”, y les apuntó: “Ni uno pidió la palabra, ni un aporte hicieron”.

Lo que viene

En la sesión del próximo viernes, en donde se concluirá con la aprobación de la ley antiobrera, se tratará el dictamen que propone aceptar los cambios realizados en Diputados, por lo que la oposición quedará en una situación incómoda porque según marca la Constitución Nacional, en su artículo 81, la Cámara revisora solo puede aceptar o rechazar los cambios. Nada más. Es decir, el Senado debe aceptar las modificaciones que incorporó la Cámara de Diputados u optar por la versión original del proyecto que contenía el artículo 44 que modificaba el régimen de licencias médicas. Esto implica que, en este caso, la oposición deba elegir entre la versión menos mala del proyecto. Lo que significaría votar en favor de la Reforma Laboral con los cambios realizados en Diputados, que contiene el articulo referido a las licencias por maternidad.

Puede la oposición ponerse a debatir si una “eliminación” es realmente una modificación en la norma. Pero, lo cierto es que ese tipo de discusiones, que ya se dieron en torno a la Ley Bases, cayeron en saco roto.

Violencia en el recinto

Luego de la sesión en Diputados, ambos bloques continuaron cruzándose en relación a los modos en la que ambas bancas llevan adelante el debate. Por un lado, la diputada Giudici subrayó que el debate en el recinto estuvo marcado por el escándalo: “No se escuchaban los argumentos, o se escuchaban solo de un lado. Fue tan escandaloso todo que hasta cantaron la Marcha Peronista y silbaron en el recinto”. Lo que le valió la respuesta de Germán Martínez, quien le recordó que no defendió el proyecto durante la sesión.

Desde la Libertad Avanza, salieron fuerte contra la diputada Florencia Carignano, la acusan de haber desconectado los micrófonos y otros instrumentos de los taquígrafos durante la sesión. Arremetieron contra la diputada de Unión por la Patria a través de la presentación de un proyecto por el que se exige la “suspensión preventiva” y “posterior expulsión” por “desorden de conducta” de la diputada santafesina.

Lo cierto es que pareció que la actitud de la diputada respondió a los ánimos caldeados que se generaron en la sesión, luego de que el oficialismo lograra conseguir un ajustado quorum con la ayuda de distintos gobernadores. Se trató de Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Marcelo Orrego (San Juan) y Hugo Passalacqua (Misiones). Además, hubo colaboraciones del cordobés Martín Llaryora, y del del santafecino, Maximiliano Pullaro. Cada uno de ellos ayudó a que salga la norma -con todos sus artículos- de distinta forma. Y de aquí, que en el recinto Martínez denunció la venta de “packs” a medida. Fue uno de los momentos más duros, el diputado acusó al oficialismo de negociar acuerdos espurios con bloques aliados. “Han ofrecido distintos packs: está el pack ‘quórum y después te levantás y te vas’, está el pack ‘quórum, votación en general y después te hacés el crítico en la votación individual’, y el pack ‘me opongo en general y después voto los artículos en particular’. Han ofrecido packs a cambio de qué no lo sé. Cinco meses después del escándalo de la Banelco supimos el contenido de las cosas”, disparó, en alusión a la crisis política del año 2000.

Hay violencia también cuando se pasa por alto el reglamento de las cámaras. En este sentido, la senadora riojana Florencia López, en el último plenario de comisiones hizo una dura crítica a todo el trámite parlamentario, incluso se refirió a la conformación de las comisiones, donde LLA le quitó lugares a la oposición. Además, cuestionó la inédita velocidad con la que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, giró el proyecto de Reforma Laboral desde Diputados al Senado. Y hay violencia en una ley que pulverizara parte de los derechos más básicos de los trabajadores, y es sancionada en un marco de represión en las afueras del Congreso.

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