Poco antes de las 10 de la mañana en la República Islámica de Irán comenzaron a llover las bombas. Muchas destinadas a matar a la dirigencia política y religiosa de ese país. Sin embargo, en Minab, al sur del país, uno de los edificios bombardeados era una escuela para niñas. La Media Luna Roja informó sobre el final de la tarde de Argentina que la cantidad de víctimas, la mayoría niñas que no superaban los siete años, ascendía a 108.
Para el presidente iraní, Masud Pezeshkian, el ataque a esta escuela lo calificó como un acto de barbarie”. Las bombas cayeron sobre el colegio de primaria de niñas Shajareh Tayyebeh, en la provincia de Hormozgan.
“El martirio de estudiantes inocentes tras el cobarde ataque de los agresores estadounidenses y sionistas contra centros civiles duele en los corazones de todo el pueblo iraní”, dijo Pezeshkian en un comunicado.
El presidente iraní afirmó también que “este acto bárbaro es otra página negra en el registro de innumerables crímenes cometidos por los agresores contra esta tierra, que nunca se borrarán de la memoria histórica de nuestra nación”.
Caos en las calles
Según la agencia EFE, el caos ganó las calles de la capital de Irán una vez que cayeron las bombas. Muchos padres buscaron con desesperación a sus hijos de las escuelas. Con el correr de las horas se conoció el bombardeo al colegio de niñas. Las primeras informaciones daban cuenta de medio centenar de muertos, pero ese número fue creciendoa 85 y ya entrada la noche iraní se conoció que las vícimas eran más de 100.
La Media Luna Roja iraní afirmó durante la tarde de ese país que al menos 201 personas habían muerto y unas 747 resultaron heridas en los ataques. Sin embargo, al cierre de esta edición, estas cifras ya aparecían como desactualizadas y existe el temor cierto de que se incrementen. Sobre todo a partir de los dichos de Trump de que continuarán los ataques.
