Las protestas contra el accionar de Estados Unidos e Israel terminaron con un saldo de diez muertos.
Al menos diez manifestantes murieron tras el enfrentamiento con la policía en la ciudad de Karachi, en Pakistán, durante protestas a favor de Irán. Los conflictos estallaron cuando algunos asistentes intentaron ingresar por la fuerza al consulado de Estados Unidos.
Las tensiones también se replicaron en Gilgit, ubicada al norte del país, donde fallecieron siete personas en choques contra la policía durante una protesta proiraní, según confirmó ante la agencia AFP el cargo de los servicios de rescate, Zaheer Shah.
Este domingo los manifestantes se reunieron para repudiar el asesinato del líder supremo iraní Alí Jamenei. Según confirmó a EFE el portavoz del servicio de ambulancias y rescate Fundación Edhi, Azeem Khan, la concentración derivó en rispideces que estallaron cuando “cientos de personas de la comunidad chií comenzaron a enfrentarse con los agentes”.
La multitud intentó romper el edificio y traspasar el perímetro de seguridad para ingresar al recinto diplomático en protesta por la operación conjunta de fuerzas estadounidenses e israelíes en Irán.
Según fuentes policiales, las fuerzas de seguridad y los cuerpos paramilitares emplearon gases lacrimógenos y cargas con porras en un intento por dispersar a los manifestantes, que portaban imágenes del clérigo iraní y coreaban consignas contra Washington y Tel Aviv. Hasta el momento, allí se confirmaron al menos diez fallecidos y veinte heridos
Circularon videos en redes sociales de la situación en Karachi, donde se mostraban a jóvenes rompiendo las ventanas del edificio principal del consulado mientras se veía la bandera estadounidense ondear sobre el complejo, cuyo perímetro está coronado con alambre de púas.
“Estamos prendiendo fuego al consulado estadounidense en Karachi. Si Dios quiere, estamos vengando el asesinato de nuestro líder”, dijo uno de los manifestantes mientras filmaba a otros que intentaban iniciar un incendio.
Según informó en X la Embajada de Estados Unidos en Pakistán, están monitoreando las manifestaciones en Karachi y Lahore. Además, esperan más protestas en Islamabad, la capital de Pakistán, y en la ciudad de Peshawar.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, expresó a través de su cuenta de X su preocupación ante la “violación” de la ley internacional que constituyó el asesinato del ayatolá Alí Jameneí.
Mediante su posteo, Sharif expresó su apoyo al país vecino: “El Gobierno y el pueblo de Pakistán se unen al pueblo de Irán en su momento de dolor y tristeza y expresan sus más sinceras condolencias por el martirio de Su Eminencia el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei”.
