Estados Unidos e Israel bombardearon ese sábado un depósito de petróleo en Teherán. Según agencias de noticias iraníes, las instalaciones “no resultaron dañadas en los ataques”, mientras que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que su país tiene control “casi total” del espacio aéreo sobre la capital de Irán y prometió la continuidad de los ataques.
La agencia Irna informó que “un depósito de petróleo en el sur de Teherán fue atacado por Estados Unidos y el régimen sionista”.
El depósito se encontraba en una zona cercana a una importante refinería de petróleo.
Otra agencia noticiosa iraní, ILNA, reportó de que las instalaciones de la refinería “no resultaron dañadas en los ataques”.
Por su parte, Netanyahu aseguró que Israel mantendrá sus operaciones de ataque contra Irán “con toda” su fuerza. “Tenemos un plan metódico para erradicar el régimen iraní y alcanzar muchos otros objetivos”, dijo.
“Gracias a nuestros valientes pilotos y a los pilotos estadounidenses, hemos obtenido el control casi total del espacio aéreo sobre Teherán”, agregó.
En la jornada, Israel anunció que desde el inicio de la guerra, el pasado sábado, ya lanzó unos 3.400 ataques contra posiciones en Irán.
El portavoz militar, el general de brigada Effie Defrin, señaló que se habían lanzado aproximadamente 7.500 municiones contra objetivos en Irán durante la operación.
Por separado, el ejército de Israel informó el sábado por la noche que había comenzado una nueva “ola de ataques” en la capital iraní.
