El republicano sostiene que el conflicto terminará “pronto”, pero amenaza con “golpear 20 veces más fuerte” si Teherán bloquea el estrecho de Ormuz. Israel plantea que la guerra “no tiene límite”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este miércoles que “prácticamente no queda nada por atacar” en Irány que el conflicto terminará “pronto”, aunque horas antes había amenazado con “golpear 20 veces más fuerte” si Teherán intenta bloquear el suministro de petróleo por el estrecho de Ormuz. Trump, quien hizo campaña en 2024 en contra de involucrar a Estados Unidos en guerras, podría verse afectado en las elecciones de medio término de noviembre por este conflicto, en el que murieron siete militares estadounidenses y aumentó el precio del petróleo. A contramano del “apuro” de Trump, Israel plantea que la ofensiva emprendida por su país en conjunto con Estados Unidos el 28 de febrero continuaría “sin límite de tiempo”.
En diálogo con Página/12, Said Chaya, doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), expresó: “EE.UU. tenía la impresión de que a través de la remoción del líder supremo o de un fuerte ataque a Teherán, iba a generar un desenlace favorable e Irán e iba a rendirse rápidamente como sucedió en 2025. Creo que la guerra se está extendiendo y EE.UU. está atrapado“. Chaya sostiene que Trump está atrapado por un contexto interno en el que que no cuenta con el apoyo del Congreso ni de la población, además de un contexto regional complejo, en el que “Israel y los países del Golfo le están exigiendo más presencia porque los ataques están impactando fuerte”, por lo que el mandatario “está buscando una salida elegante para el conflicto”.
La ofensiva “va viento en popa”
En una breve entrevista con el medio digital estadounidense Axios, Trump advirtió sobre la guerra en Irán: “Cuando quiera que termine, terminará”.El presidente republicano agregó que la ofensiva “va viento en popa”. La operación, bautizada por el Pentágono como “Furia Épica”, sirvió para asesinar en su primer día al líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei, y a buena parte de la cúpula militar del país. Washington sostiene que el objetivo es destruir el programa iraní de misiles y sus capacidades para fabricar un arma nuclear, pero no ofrece un cronograma claro ni la duración que puede tener el conflicto.
El líder de la minoría demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, acusó al presidente Donald Trump y a su secretario de Guerra, Pete Hegseth, de “contradecirse cada 12 horas” sobre la guerra de Irán. “Parece que estamos en camino de desplegar tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán”, lamentó el senador Richard Blumenthal a la salida de una sesión informativa a puertas cerradas con el gobierno sobre la ofensiva.
La semana pasada la Casa Blanca no descartó el envío de tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán, pero dijo que por el momento eso no entra en los planes del presidente. Las contradicciones en el seno del gobierno continuaron durante la tarde del martes, cuando la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la Marina de EE.UU., no escoltó a ningún petrolero en el estrecho de Ormuz, algo que había anunciado inicialmente en redes el secretario de Energía, Chris Wright, aunque luego borró ese mensaje.
La opinión de la ciudadanía estadounidense respecto a la guerra en Medio Oriente se está convirtiendo en un gran riesgo para Trump. La mayoría de los votantes registrados en EE.UU., el 54 por ciento, desaprueban el manejo de Irán por parte de Trump, según una encuesta de NBC News realizada en los primeros días de la guerra. Según un informe publicado por el diario The Wall Street Journal, algunos asesores de Trump le expresaron su preocupación por el aumento de los precios del petróleo y las posibles repercusiones políticas si la guerra se extiende.
Israel apunta a la continuidad
Mientras tanto el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo este miércoles que la campaña de bombardeos conjunta con EE.UU. contra Irán continuará “mientras sea necesario”, insistiendo en que los ataques habían infligido grandes bajas a las fuerzas de Teherán. “Esta operación continuará sin límite de tiempo, hasta que logremos todos los objetivos y decidamos el resultado de la campaña”, dijo Katz, agregando que los líderes iraníes estaban huyendo “como ratas hacia los túneles”.
Said Chaya no cree que Estados Unidos sea ajeno a las decisiones que toma Israel. “Creo que la decisión de Washington es dejar que Israel se exponga a nivel internacional, e Israel acepta ese rol. Entonces frente a eso EE.UU. lo que hace es hacerse el distraído y plantear otros objetivos. Lo cierto es que a Netanyahu este conflicto le ha venido muy bien porque ha incrementado su popularidad en un contexto de elecciones que se vienen ahora. Evidentemente es el presidente de guerra que Israel busca y desea”, expresó a este diario el especialista en Medio Oriente.
Un informe de la agencia Reuters publicado en las últimas horas plantea que Irán está apostando a su capacidad de resistir militarmente a Estados Unidos e Israel, convirtiendo la guerra en un conflicto difícil de sostener. “Mi impresión es que este conflicto no va a terminar a la brevedad. Estamos frente a una guerra de desgaste, que puede ser que tenga alguna pausa, puede ser que pierda el ‘momentum’ y lo recupere más adelante. Pero es un escenario muy propio de los conflictos de este siglo, que sabemos cuándo comienzan, pero no cuándo terminan. EE.UU. está apuntando de alguna manera traer a Irán de vuelta a la mesa de negociaciones. Y honestamente no parece un escenario de fácil resolución”, sostuvo Chaya.
