El “Messi de las finanzas” calificó de “irrelevante” que la esposa del jefe de Gabinete integrara la comitiva presidencial. Además, intentó restarle importancia a los números de inflación. El nuevo pedido para que aparezcan los “dólares del colchón”.
Con la inflación de febrero en 2,9 por ciento y el presidente Javier Milei en España; el ministro de Economía, Luis Caputo, llegó de Estados Unidos y fue a dar una entrevista en TN para destacar que “el Argentina Week fue muy bueno” para atraer inversiones y calificó de “irrelevante” el escándalo del viaje de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el avión presidencial. “Lo banco a muerte”, aseguró.
Caputo habló de futuras inversiones “para mejorar la vida de la gente”, pero no pudo poner plazos de concreción para esas expectativas de mejora económica ni tampoco para la baja de la inflación. En ese sentido, evitó decir que en agosto la inflación tenderá a cero, como había asegurado Milei, y dibujó que podría ocurrir “en septiembre o en octubre”.
El ministro intentó bajar el tono respecto del noveno mes consecutivo con la inflación en alza y sostuvo que el gobierno nacional esperaba el dato de 2,9 por ciento para febrero por los aumentos en el precio de la carne y las subas en tarifas –reguladas por el propio gobierno nacional–.
Caputo insistió en que la política monetaria de ajuste del Banco Central, secando de pesos el mercado por debajo del ritmo de inflación, “más tarde o más temprano la inflación va a terminar convergiendo a precios internacionales”.
Antes de dar un pronóstico sobre cuándo bajará el ritmo de inflación –que Milei señaló en la semana que ocurriría en agosto con niveles cerca de cero por ciento–, el ministro volvió a culpar a la oposición por “un ataque político”, referido a la “psicosis de que Milei podía perder las elecciones” tras la derrota electoral bonaerense.
“Es muy difícil predecir cifras, pero no me preocupa. Si no es agosto, será septiembre o octubre”, cerró su pronóstico.
El ministro de Economía también señaló que el país recibirá el impacto del “shock externo brutal” por el ataque militar de Estados Unidos e Israel a Irán, pero destacó que “el orden de la macroeconomía” permitió que a “la Argentina no la saquen de la cancha” y señaló que el Banco Central continuó comprando reservas, mientras que el riesgo país se mantuvo estable. “El mejor escudo es tener la macroeconomía estabilizada”.
Caputo no respondió sobre la caída del poder adquisitivo y la caída del consumo, pero negó que Argentina esté en un escenario de estanflación. Se apoyó en estimaciones económicas para decir que hasta el final del mandato del presidente Milei –dijo “presidente Menem”, pero se corrigió–, la Argentina va a haber crecido un 20 por ciento.
“La situación en el país está mejor, lo que no quiere decir que no haya gente que la esté pasando mal”, reconoció, pero dijo que “la velocidad de la recuperación es responsabilidad de todos”. Caputo insistió que la ley de reforma laboral y de inocencia fiscal serán las que generen esa velocidad en el crecimiento, con un aumento de la recaudación y baja de impuestos.
El titular de la cartera de Economía también volvió a pedir a los argentinos que saquen los 170 mil millones de dólares de bajo del colchón –sin mencionar los activos que el propio ministro tiene en el exterior– para volver a volcar esos dólares en el sistema para poder dar más crédito e inversión.
“Ahora estamos haciendo las cosas bien, Argentina a captado la atención del mundo, no hay razón para pensar que van a salir mal más que el fantasma del pasado”, vendió el ministro y pasó a hablar de la “Argentina Week” el roadshow con 400 inversores que Caputo y Milei realizaron en Nueva York y quedó tapado por los insultos del presidente a los empresas locales y el viaje de la esposa de Adorni en el avión presidencial.
Caputo agradeció a los doce gobernadores que acompañaron a Milei y aseguró que agradecieron el modelo instalado por la Libertad Avanza y que “este es el rumbo”. “Eso se va a traducir en inversiones reales”, prometió el ministro, pero no mencionó reuniones con nuevos inversores sino que mencionó a empresas multinacionales que ya invierten en la explotación petrolera y minera.
“Cuánto más rápido la gente entienda que no hay vuelta atrás, que el kirchnerismo va a terminar siendo un partido residual, se terminó… Los gobernadores, la gente, no quiere volver más al pasado. Argentina tiene todo para ser un país potencia. El país que mejor va a andar en los próximos 30 años”, insistió.
Sobre las críticas de Milei a Paola Rocca y Madanes Quintanilla, Caputo dijo que “no tiene nada que ver” con atacar a los empresarios y que “no es personal” con esos empresarios. “El discurso del presidente cayó bárbaro, ven a un presidente con una convicción, con un nivel de valores y un conocimiento que no ven en ningún lugar del mundo. No sé qué habrán dicho acá, allá cayó bárbaro”, buscó cambiar el enfoque de la agenda mediática.
“El Argentina Week no quedó opacada (por el escándalo de Adorni). Fue espectacular, que acá el periodismo se haya focalizado en una cosa totalmente irrelevante, porque no le costó ni un centavo a los argentinos. Conozco a Manuel desde hace dos años es una persona íntegra”, insistió.
