Fue elegido como reemplazo de Kristi Noem, destituida tras dirigir la violenta política migratoria que dejó dos muertos a principio de año.
El senador republicano de Oklahoma, Markwayne Mullin, fue confirmado para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS) en reemplazo de la secretaria saliente, Kristi Noem. El nuevo jefe, que vaticinó cambios en las políticas migratorias, llegó al Departamento en plena crisis provocada por un cierre parcial a raíz de un conflicto político.
Mullin juró en un evento en la Casa Blanca encabezado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de que el Senado lo ratificara para el cargo. Tras asumir como secretario del DHS, el funcionario se refirió a su nuevo deber.
“No me importa de qué color político sea tu estado. No me importa si son rojos (republicanos) o azules (demócratas). Al final del día, mi trabajo es ser secretario de Seguridad Nacional y proteger a todos por igual, y lo haremos”, afirmó Mullin.
Para asumir su nuevo cargo, Mullinpuso fin a una carrera de 13 años en el Congreso, donde se destacó como un negociador clave para la aprobación del plan fiscal de Trump en 2025. Su designación generó expectativas de un liderazgo más calmo y pragmático en materia migratoria.
La elección se llevó a cabo en medio de divisiones entre republicanos y demócratas en torno a la aprobación del presupuesto del DHS, ante la falta de acuerdos sobre cambios en los mecanismos de control y límites para los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Trump eligió a Mullin como candidato para sustituir a Noem a principios de mes y su designación se volvió oficial con la totalidad de republicanos votando a favor, y con el apoyo de los demócratas John Fetterman de Pensilvania y Martin Heinrich de Nuevo México.
Noem fue despedida en parte por su manejo del operativo contra inmigrantes indocumentados en Minnesota, donde agentes federales mataron a tiros a Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses.
¿Quién es Markwayne Mullin?
Mullin se define como “republicano y conservador”. El político, empresario y luchador de artes marciales mixtas se presentó a lo largo de la última semana como una alternativa más moderada que su predecesora. El ex-senador también se disculpó por los comentarios que hizo sobre Pretti, en los que aseguraba que era “un individuo trastornado” y alguien que “iba a causar el máximo daño”.
En su audiencia en el Senado durante la semana pasada, Mullin aseguró que la agencia que aspiraba a dirigir no allanará domicilios o centros de trabajo sin una orden judicial previa, una exigencia que los agentes migratorios ignoraron desde el año pasado.
“No entraremos en una casa ni en un lugar de trabajo sin una orden judicial, a menos que estemos persiguiendo a una persona que irrumpa en un lugar de trabajo o en una casa”, aseguró Mullin.
El candidato nominado por Trump también se abrió a colaborar con las ciudades santuario y afirmó que intentaría contactar con alguaciles y jefes de policía para conocer sus problemas y poder resolverlos.
Además, Mullinaseguró que el servicio de inmigración debería centrarse en la vigilancia de delincuentes peligrosos en lugar de realizar operaciones comunitarias masivas como las de Mineápolis.
Durante su intervención, Mullin declaró que se arrepentía de los comentarios que hizo sobre el manifestante Pretti, en los que aseguraba que era “un individuo trastornado” y alguien que “iba a causar el máximo daño”.
“Mi objetivo en seis meses es que no seamos la noticia principal todos los días. Mi objetivo es que la gente entienda que estamos ahí afuera, que los protegemos y que trabajamos con ellos”, concluyó Mullin.
El presidente republicano del comité, Rand Paul, se opuso a la nominación de Mullin, alegando lo que describió como “problemas de ira”. A su vez, la mayoría de los demócratas criticaron a Mullin por su historial y las políticas migratorias del gobierno, y expresaron escepticismo ante sus promesas de seguir un rumbo menos controvertido que el de Noem.
El prontuario de Noem
Noem, conocida como la funcionaria “caza inmigrantes” y criticada por su falta de sensibilidad, asumió como secretaria del DHS en 2025 y dejó su cargo el pasado 5 de marzo. Anteriormente, fue gobernadora republicana de Dakota del Sur entre 2019 y 2025.
Una de sus mayores polémicas surgió a partir de sus comunicados tras los asesinatos deGood y Pretti, donde sostuvo que las víctimas intentaron agredir a los agentes migratorios y los calificó de “terroristas domésticos”. Los videos que retrataron los hechos contradijeron sus declaraciones. Incluso, fue cuestionada por funcionarios de Minneapolis y cientos de manifestantes que salieron a protestar a las calles de la ciudad.
Estos casos se sumaron a un número récord de 32 muertes de detenidos bajo custodia de ICE registradas en 2025.
Según el diario The Wall Street Journal, que citó a funcionarios bajo anonimato, Trump le pidió a sus asesores reducir el énfasis en el concepto de “deportación masiva” y priorizar la expulsión de inmigrantes con antecedentes criminales, en respuesta a preocupaciones sobre el impacto político de operativos amplios y altamente visibles en varias ciudades del país.
Después de destituirla, Trump le confirió el puesto recientemente creado de enviada especial para el Escudo de las Américas, “la nueva iniciativa para la seguridad en el hemisferio occidental”.
