En un barrio de Tel Aviv se registraron cuatro heridos tras un bombardeo iraní. En simultáneo cazas israelíes completaron una nueva oleada de ataques “a gran escala” contra Isfahán.
Irán e Israel cruzaron nuevos ataques este martes y Estados Unidos afirmó que continúa su ofensiva, pese a los esfuerzos diplomáticos para llevar a la República Islámica y a Washington a la mesa de negociaciones con el fin de encontrar una salida a la guerra. El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que negocia con Irán para poner fin a la guerra “ahora mismo”, a pesar de que Teherán no lo confirma e Israel promete seguir con su ofensiva militar. El mandatario republicano asegura que Irán le hizo un “regalo muy grande” sobre los hidrocarburos y el estrecho de Ormuz, aunque no dio más detalles.
Trump había dicho el lunes que tuvo conversaciones con un “líder” iraní, al que no identificó, y se dio un plazo de cinco días antes de retomar los bombardeos. Mohamad Baqer Qalibaf, el presidente del Parlamento iraní y quien, según el sitio de noticias Axios sería el interlocutor, negó firmemente que los dos bandos estén hablando. “No hay negociaciones” en curso con Washington, señaló Qalibaf en la red X, e insistió en que Trump busca “manipular los mercados financieros y petroleros”.
Más de 3 mil objetivos iraníes atacados
En medio de las especulaciones, los combates continúan. En Tel Aviv, los equipos de rescate israelíes atendieron a cuatro heridos tras un bombardeo iraní en un barrio acomodado del norte de la ciudad. Por la tarde un hombre, una mujer y un bebé resultaron heridos en el sur de Israel, indicaron socorristas, en una zona donde, según la policía, cayeron fragmentos de proyectiles interceptados. Además una mujer de unos 30 años murió en el norte de Israel tras un ataque con cohetes lanzado por Hezbolá desde territorio libanés.
En simultáneo cazas israelíes completaron una nueva oleada de ataques “a gran escala” contra Isfahán, informó el Ejército en un comunicado, tras varios impactos contra una estación gasística, reportados por la agencia iraní Fars. Al menos otros dos proyectiles impactaron contra un gasoducto de una planta energética de Jorramshahr, en el sudoeste de Irán, y contra edificios administrativos de una estación gasística de Isfahán, según informó Fars. El Ejército israelí asegura que ha bombardeado, en todo Irán, más de 3 mil objetivos del régimen desde el inicio de esta ofensiva bélica el pasado 28 de febrero.
La agencia de energía atómica de Irán indicó el martes por la noche que la central nuclear de Bushehr, en el sur del país, había sido alcanzada por un ataque que no causó daños, y acusó a Estados Unidos e Israel de ser los responsables. Irán nombró a Mohamad Baqer Zolqadr, un excomandante adjunto de los Guardianes de la Revolución, para reemplazar a Alí Larijani al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, informó la televisión estatal. Bagher Zolqadr también ha ocupado altos cargos en los ministerios del Interior y de Justicia.
La tensión también sigue creciendo en el Líbano, donde el número de muertos por la ofensiva aérea y terrestre llevada a cabo por Israel en su campaña contra Hezbolá se elevó este martes a 1.072, después de que 33 nuevas personas perdieran la vida y 90 más resultaran heridas en las últimas 24 horas. Además el Líbano anunció la expulsión del embajador de Irán -Hezbolá es un aliado clave de Teherán- por supuestas injerencias del diplomático iraní en los asuntos del país, un movimiento aplaudido por Israel y condenado por el grupo chiita.
La diplomacia de los “países amigos”
En el plano diplomático, reina la información contradictoria. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu -cuyos objetivos de guerra no siempre coinciden con los de su aliado estadounidense- afirmó que Donald Trump consideraba que es posible “un acuerdo que preserve los intereses vitales” de su país. Pero, aún así, Netanyahu señaló que sus fuerzas continuarán “bombardeando tanto Irán como el Líbano”.
En Irán, el ministerio de Relaciones Exteriores dijo que recibió mensajes de “algunos países amigos que indicaban una solicitud estadounidense de negociaciones destinadas a poner fin a la guerra”, pero negó que se hubieran celebrado esas conversaciones. Sin embargo, todo apunta a que las maniobras diplomáticas continúan entre bambalinas. Qatar enfatizó que “apoya todos los esfuerzos diplomáticos” pero que no participa de forma “directa” en ellos, según el portavoz de la Cancillería, Majed al Ansari.
El primer ministro pakistaní, Sehbaz Sharif, afirmó que su país está dispuesto a recibir unas eventuales negociaciones “para alcanzar una solución” al conflicto. Por último, Egipto parece estar jugando sus propias cartas. Su ministro de Relaciones Exteriores, Badr Abdelatty, conversó con Irán, Estados Unidos, Turquía y Pakistán en los últimos días, según varios comunicados oficiales.
“Un regalo de un valor económico tremendo”
Esta serie de iniciativas diplomáticas llegan tras varias declaraciones contradictorias del presidente estadounidense. Durante la ceremonia para que el nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, jurara el cargo, Trump se mostró convencido, en declaraciones a los medios, de que Irán va a “alcanzar un acuerdo” en el marco de las conversaciones que el mandatario asegura que están manteniendo Washington y Teherán porque en la República Islámica se produjo “un cambio en el régimen”.
Trump aseguró que los representantes de Irán con los que Washington está dialogando “han acordado que nunca tendrán el arma nuclear”. El magnate republicano agregó que, pese a no confiar en ellos, está convencido de que van a llegar a un acuerdo y puso como ejemplo de ello un “regalo”.
“Van a llegar a un acuerdo. Ayer hicieron algo que fue asombroso. De hecho, nos hicieron un regalo, y el regalo llegó hoy. Fue un regalo muy grande, de un valor económico tremendo. No les voy a decir qué regalo es, pero fue un premio muy significativo. Y nos lo dieron. Dijeron que nos lo darían y lo hicieron”, aseguró Trump. Al ser preguntado por ese regalo, el presidente estadounidense afirmó que no tiene relación con la energía nuclear y que está “relacionado con el petróleo y el gas”, y que fue “un gesto muy amable” que demuestra que la Casa Blanca está “tratando con las personas indicadas”.
“Está relacionado con el flujo (de crudo), relacionado con el estrecho, sí”, respondió Trump a una pregunta adicional sobre el tema. El estrecho de Ormuz es una ruta comercial clave por la que transita alrededor del 20 por ciento del crudo que se exporta a nivel global y Teherán lo mantiene parcialmente bloqueado desde el inicio de la guerra a finales de febrero. El presidente de EE.UU. anunció el lunes que pospondría durante cinco días los ataques contra las centrales eléctricas iraníes con las que había amenazado a Irán si no desbloqueaba el estrecho de Ormuz.
