Cuando sus hinchas se mostraban más disconformes en Asunción, apareció Copetti para amargar a Libertad y dejar al equipo rosarino en la cima de su grupo.
Rosario Central debió esperar hasta lo último para anotarse su primer triunfo en la Copa Libertadores. Cuando asomaban las primeras voces de disconformidad de su público (que fue amplia mayoría en Asunción del Paraguay), Enzo Copetti marcó a falta de seis minutos para el cierre el gol que le valió la victoria por 1 a 0 ante Libertad y lo instala con cuatro puntos en la tabla del grupo H.
Fue tan nítido el dominio de Central en la primera media hora que dos veces Matías Espinoza sacó una pelota sobre la línea y el arquero paraguayo Ángel González se convirtió en una de las figuras al ahogarle un cabezazo a Véliz y un tiro desde afuera del área a Ibarra. Después, el equipo rosarino fue perdiendo claridad, pero sin resignar nunca el control del juego.
Libertad ofreció una imagen muy pobre. No sostuvo la pelota, no atacó ni contratacó pese a que Central lo llevó contra su propio campo. Aún así pudo haberse retirado ganador: en la última pelota del primer tiempo, Ledesma sacó con un manotazo fuerte un remate desde afuera de Carrizo.
Los paraguayos tuvieron otras dos situaciones claras en el complemento que se hizo mas parejo y luchado. Ledesma rechazó una media vuelta a Recalde y después, un tiro colocado de Franco dio en el travesaño. Central, mientras tanto, demostraba los mismos problemas que tuvo la semana pasada ante Independiente del Valle: manejaba la pelota (muy buen partido de Ibarra en la media cancha) y llegaba pero no concretaba. Y eso empezó a provocar el fastidio de sus hinchas que empezaron a cantar en contra.
El técnico Jorge Almirón hizo entrar a Copetti por Julián Fernández para reforzar el ataque. Y la movida dio resultado: a los 39 minutos del segundo tiempo, el goleador recibió de Coronel y con una media vuelta de derecha puso el valioso 1 a 0 final para Central.
