Contra marzo, además, una baja del 1,3 por ciento. Seis de cada diez empresas están paradas. Ya habían caído autos, cemento, insumo, consumo y crédito hipotecario.
Un nuevo dato de un sector estratégico confirma que lo que lo que se vendió como un rebote de la economía en marzo habría sido un hecho aislado, que no generó tendencia. La Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) mostró que la producción de la industria madre de industrias registró una variación interanual de -4,3 por ciento y una caída con respecto a marzo de -1,3 por ciento. De esta manera, el sector continúa operando muy por debajo de sus niveles máximos recientes y acumula una caída de -6,2 por ciento en lo que va de 2026.
El informe, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA, señala que la utilización de la capacidad instalada se encuentra en uno de sus niveles más bajos en términos históricos ubicándose en 40,9 por ciento, registrando una caída de 6 puntos porcentuales con respecto al mismo período del año previo. Este nivel refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial.
El trabajo de la cámara fabril especifica que desde el punto de vista sectorial, el panorama continúa siendo contractivo. Sólo Maquinaria Agrícola (5,1 por ciento), y Carrocerías y Remolques (3,9 por ciento), tuvieron un crecimiento con respecto al indicador previo.
El resto del entramado metalúrgico se mantuvo en retroceso, de acuerdo a lo comunicado por ADIMRA: Fundición (-13,6 por ciento) Otros Productos de Metal (-5,7 por ciento), Equipamiento Médico (-5,6 por ciento), Bienes de Capital (-4,8 por ciento), Equipo Eléctrico (-4,5 por ciento) y Autopartes (-1,7 por ciento) registraron caídas interanuales persistentes.
Lo único que anda es lo que no emplea
El reporte precisa que el análisis por cadena de valor refuerza el diagnóstico antes mencionado: sólo las empresas vinculadas a Agrícola (2,1 por ciento) tuvieron un registro positivo, mientras que continuaron mostrando resultados negativos Alimentos y bebidas (-6,6 por ciento), Consumo Final (-5,8 por ciento), Construcción (-4,5 por ciento), Petróleo y Gas (-3,8 por ciento), Automotriz (-3,8 por ciento), Energía Eléctrica (-3,2 por ciento), y Minería (-1,4 por ciento).
En este escenario, el presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que “el bajo uso de la capacidad instalada es el dato más preocupante y el más gráfico de lo que sucede en el sector, porque no nos tenemos que olvidar que el año 2025 contra el año 2024 también había dado una caída. O sea, estamos midiendo caída tras caída”.
En esa línea, sostuvo que “la demanda continúa en niveles bajos en la mayoría de los sectores y las empresas metalúrgicas enfrentan una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador. Este escenario tiene un impacto directo sobre el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación para toda la cadena productiva”.
Hacia adelante no hay señales positivas
ADIMRA consideró que las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran señales alentadoras: en marzo, 5 de cada 10 empresas no esperan cambios positivos en su producción para los próximos 3 meses.
Con respecto a las estadísticas provinciales, todos los distritos registraron caídas interanuales, profundizando el retroceso observado en los últimos meses y reflejando la contracción generalizada de la actividad. Buenos Aires (-5,1 por ciento) volvió a exhibir el resultado más desfavorable, manteniéndose como el principal aporte negativo al promedio general del sector. De igual modo, Córdoba (-3,7 por ciento), Entre Ríos (-4,7 por ciento) y Santa Fe (-0,9 por ciento) profundizaron la contracción interanual con estadísticas negativas. Por su parte, Mendoza (-0,6 por ciento), tuvo el descenso más moderado.
El nivel de empleo que aportan las empresas del sector, registra una caída interanual de -2,3 por ciento y -0,1 por ciento con respecto al mes anterior.

