Harry Kane llegó a diez goles en los Mundiales e igualó la línea de Gary Lineker como máximo goleador inglés en Copas del Mundo.
Es cosa seria Inglaterra. Goleó 4 a 2 a Croacia en Dallas (Texas), poniendo sobre la mesa por qué es uno de los candidatos a llevarse el título del mundo. En el partido que abrió el grupo L mostró pasajes de buen juego, funcionamiento y grandes individualidades como Harry Kane (autor de los dos primeros goles, uno de penal, en la etapa inicial) y Jude Bellingham, que anotó el tercero en el arranque del complemento. Marcus Rashford, a cinco minutos del cierre, señaló el cuarto y definitivo tanto del equipo que dirige el alemán Thomas Tuchel.
Pero así como se dice lo bueno, hay que decir lo malo. Y en esa columna deben anotarse algunas deficiencias defensivas inglesas que le posibilitaron a Croacia llevarse un empate en dos sin haber hecho mucho al término de los primeros 45 minutos. Martín Baturina, con un gran remate desde fuera del área luego de un notable enganche de Petar Sucic dentro de ella, igualó en uno, y Petar Musa, en tiempo adicional, empató en dos tras una pelota que Perisic le bajó de cabeza.
En el arranque del segundo período, Inglaterra arrasó a Croacia. De tal manera que luego del tanto de Bellingham tras una corrida por la derecha y una resolución cruzada al segundo palo, el arquero Livakovic sacó tres pelotas de gol. En el cierre del encuentro, los croatas recuperaron el control del juego y tuvieron algunas llegadas. Pero el gol de Rashford, que había ingresado por Madueke, bajó el telón de un partido en el que, con sus dos tantos, Harry Kane llegó a diez en los Mundiales e igualó la línea de Gary Lineker como máximo goleador inglés en este torneo.

