Tras igualar 1-1 en los 120′, la Albirroja ganó desde los 12 pasos: Orlando Gill tapó dos penales, Canale metió el decisivo y sentenció la clasificación a los 16vos de final.
Con el perdón de las damas… Después de días turbulentos, donde Gustavo Alfaro y el plantel de Paraguay recibió desmedidas críticas, salieron a la cancha e hicieron historia ante Alemania, que llegaba con chapa de candidato y se fue en los penales por las atajadas de Orlando Gill. ¿Y ahora qué van a decir?
Los guaraníes salieron a jugar un partido muy serio, incluso en los primeros minutos empujaron contra el arco de Neuer, con Julio Enciso como principal estandarte. Es cierto que con el correr de los minutos Alemania se fue metiendo en partido y le fue sacando la tenencia, aunque no le fue fácil generar chances claras de gol.
Para colmo, llegando al final de la primera mitad, Cubas fue al piso y metió una tremenda recuperación, que derivó en un centro de derecha de Galarza Fonda que encontró a Enciso sin marca en el área que, pese a altura, la mandó a guardar de cabeza. Un baldazo de agua fría para los europeos que se fueron al descanso abajo.
En el complemento la cosa cambió: Alemania fue empujando contra el arco de Gill y en pocos minutos llegó al empate por una peinada de Havertz que se escurrió en el palo más lejano del arquero. En esos segundos 45 minutos, el equipo de Gustavo Alfaro no pudo casi agarrar la pelota, Miguel Almirón estaba impreciso, a Caballero le costó entrar en partido y Enciso se fue apagando por el cansancio y Galarza Fonda era el único que siguió siempre en partido.
Ese dominio bien marcado alemán generó que el área paraguaya se llene de centros, lo que obligó a Gill a sacar chapa de líder y hacerle comer las palabras aquellos que lo habían apuntado en los últimos partidos: el arquero fue uno de los responsables (junto a Gustavo Gómez, Canales y varios más) que le hizo frente a los 56 centros que tiró Alemania. La única que no pudieron sacar, un cabezazo de Tah, terminó siendo anulada luego de que llamara el VAR por la falta de Anton sobre Gill.
Se cumplieron los 90 minutos, se jugó el suplementario y Paraguay siguió aguantando. el equipo de Alfaro forzó a la poderosa Alemania a ir a una definición por penales y ahí comenzó otro show: el de Orlando Gill, que sin esrtidencias, habló en la cancha…
El arquero voló y se quedó con el primer penal, el de Havertz. Fue una premonición de lo que vendría porque después contuvo el de Woltemade para darle otra chance a Paraguay de ganar pero erraron Sanabria y Balbuena… Al final, Tah la tiró por arriba y Canale confirmó el triunfo. Igual, la gran figura fue el arquero, al que habían matado varios por el 1-4 del debut ante Estados Unidos y les cerró la boca a todos. A la Gillada ni cabida, Orlando…

