El equipo no tuvo una actuación superlativa, pero mostró síntomas positivos ante un rival de riesgo. Almada jugó con su nueva camiseta y se fue aplaudido.
La situación que atraviesa River provocó que se enfrentaran el primero (Argentinos Juniors) y el último de la zona B, por la quinta fecha del torneo en el estadio Monumental. El equipo de Coudet llegó a este enfrentamiento sin ninguna unidad en el semestre.
La gran atracción que tenía el encuentro era el debut desde el inicio de la compra más cara en la historia del club: Thiago Almada. El jugador surgido en Vélez retornaba al país luego de su experiencia en el exterior.
Almada se juntó con otro campeón del mundo en la zona de ataque, Angel Correa, y ambos estaban acompañados por Lucas Beltrán, Freitas y Andrada. La cantidad de gente en ofensiva era mucha, para tratar de recuperar protagonismo y poder lograr la victoria.
Argentinos es uno de los participantes que mejor fútbol exhibe, y eso le permitió encadenar cuatro triunfos consecutivos. Los de La Paternal respetan la esencia histórica de la institución: la pelota circulando por abajo, toques cortos y de primera, triangulaciones, y movimientos en bloque bien ordenados. Los defensores son los que inician esa tesitura, y continúa con los mediocampistas para llegar al área rival. Lescano y López Muñoz son lo que arman toda la estructura después del círculo central, y en ellos se apoya todo el resto.
La diferencia que había entre ambos tenía que ver con el tiempo: mientras Argentinos aportaba paciencia y tranquilidad en cada movimiento, River mostraba urgencia y desesperación por llegar al área adversaria. La disparidad hacía que el local cometiera errores en la entrega de la pelota por falta de precisión.
El equilibrio se vio a lo largo de todo el primer tiempo, y recién en los último minutos apareció la opción más clara para el local: Correa llevó la pelota por la izquierda, ingresó al área y luego de un desvío lo quedó a Montiel para empujarla al lado del palo y convertir el gol. La única aproximación que había tenido River fue a través de una acción detenida, y la pelota se fue al lado del palo.
Los visitantes, si bien ofrecían aquella postura en su juego, no podían inquietar a Santiago Beltrán, y sus avances se desvanecían cuando llegaban a la puerta del área. Argentinos tuvo más profundidad en la segunda mitad, y López Muñoz hizo estrellar la pelota en el travesaño a los cinco minutos. La acción marcó la decisión del equipo en la búsqueda de la igualdad, y el partido se desarrollaba cerca del arco local.
River trató de aprovechar los contrataques para salir de su terreno, y de esa manera aumentó la ventaja a través de un penal por una falta sobre Correa. El propio delantero le dio tranquilidad a los hinchas y aseguró la victoria.

