El pedido del mandatario se enmarca en una trama que involucra a los magistrados del Supremo Tribunal Federal y genera una crisis institucional a un mes de las elecciones.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó este miércoles al Supremo Tribunal Federal (STF) que levante el secreto sobre las investigaciones en torno al mayor fraude bancario de la historia del país y que ha salpicado a varios magistrados del máximo tribunal, en un nuevo capítulo de la crisis abierta en el seno del mayor órgano judicial y a un mes de las elecciones presidenciales y legislativas. En paralelo, un juez del STF de Brasil revocó la orden de un colega bolsonarista de suspender de forma preventiva al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
“Duela a quien le duela”
Lula dijo en un mensaje publicado en redes sociales que es urgente tener acceso a las investigaciones sobre todos los involucrados en el caso del banco Master, “sea quien sea y duela a quien duela”. “Ante la gravedad del mayor crimen financiero de la historia de Brasil, el pueblo brasileño necesita explicaciones y medidas inmediatas para enfrentar la crisis institucional que se apoderó del Poder Judicial”, afirmó.
El mandatario progresista también criticó lo que calificó como “filtraciones selectivas” sobre el caso que, según él, impactan la campaña de cara a los comicios presidenciales de octubre en los que él aspira a la reelección. El Supremo está sumido en una crisis desde que la semana pasada el magistrado André Mendonça, responsable de las investigaciones, desclasificara un informe policial que muestra la presunta proximidad entre otro colega, el juez Alexandre de Moraes, y Daniel Vorcaro, dueño del Master.
En mensajes encontrados en el celular de Vorcaro, el banquero hoy encarcelado le pide a De Moraes información sobre las operaciones policiales en curso en su contra, así como ayuda para tratar de retrasarlas. En respuesta a esta acción, De Moraes divulgó un informe elaborado por los servicios de inteligencia de la Policía Federal.
El documento citado por De Moraes señala, a partir de una serie de acciones de espionaje e informaciones de diverso origen, que hace tiempo que Mendonça no procede como magistrado. Utiliza su sillón en la STF para poner en práctica un plan político para sembrar tensiones en el Supremo a fin de contaminar la agenda preelectoral y, en ese escenario de caos, tesis que se aplicó en 2018, favorecer al ultraderechista Flávio Bolsonaro. Precisamente, la crisis interna del tribunal ha sido aprovechada por la derecha, entre ellos el propio candidato liberal, para reclamar la destitución de De Moraes.
La decisión de Flávio Dino
En medio de este pulso, un juez del STF de Brasil revocó este miércoles la orden dada el día anterior por Mendonça de suspender de forma preventiva al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues. La nueva decisión fue adoptada por el magistrado Flávio Dino, quien justificó su decisión por motivos de procedimiento, alegando que la decisión de suspender al director de la Policía le compete al pleno del Tribunal Supremo.
Además de Rodrigues, el juez Mendonça –elegido para el Supremo en 2021 durante el Gobierno del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022)– también dictó apartar de su cargo al jefe de Inteligencia de la Policía Federal, Leandro Almada da Costa, de acuerdo con el fallo de 33 páginas. El magistrado consideró que existen indicios de que hubo un “monitoreo sistemático” e ilegal contra él y contra el abogado general del Estado, Jorge Messias.
Flávio Bolsonaro cuestionó que el juez Flavio Dino revocara la decisión adoptada por André Mendonça. “Todo el mundo está viendo que el exministro de Lula, Flávio Dino, no tiene un caso que juzgar, sino una causa que defender, que es la de Lula”, dijo Bolsonaro durante un acto político en Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais. De acuerdo con el senador la decisión de Dino se dio “para intervenir en las elecciones”.
El candidato presidencial había aprovechado el martes la decisión de apartar a Andrei Rodrigues para acusar a la cúpula de la Policía Federal de Brasil de perseguir a los bolsonaristas que se oponen a Lula. “El grupo especial de Lula en la Policía Federal ha quedado oficialmente desenmascarado. Que la honorable y gloriosa Policía Federal vuelva a tener autonomía para ir detrás de los delincuentes, y no de los adversarios políticos de Lula”, señaló en su momento el ultraderechista en sus redes sociales.
La apelación del gobierno
Previo a la decisión de Dino, el Gobierno de Lula da Silva había apelado ante el STF la medida de Mendonça. La Abogacía General de la Unión argumentó en un pedido con carácter urgente que la suspensión de Rodrigues viola “frontalmente” las competencias del presidente de Brasil, quien es el que nombra al director de la Policía. Además, el brazo jurídico del Ejecutivo consideró que la “discontinuidad abrupta” en la gestión de las fuerzas de seguridad compromete su funcionamiento y genera riesgo de desorganización institucional. El pedido fue dirigido al presidente del Supremo, Edson Fachin.
En este escenario, la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebra el 4 de octubre y, si ningún candidato supera la mitad de los votos, se organizará una segunda vuelta el 25 de octubre con los dos más votados. Lula sigue liderando las encuestas de intención de voto, con 38 por ciento del favoritismo, mientras que Flavio Bolsonaro tiene el 33 por ciento, según un sondeo divulgado el jueves pasado por la firma Datafolha.
