El senador ultraderechista denunció la inseguridad y prometió combatir a las principales facciones criminales, mientras acusó al Partido de los Trabajadores de incumplir sus promesas.
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro(foto) llevó este jueves su campaña al estado de Bahía, uno de los principales bastiones de votos del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, a quien tachó de “producto cansado”.
Campaña en Bahía
A poco más de dos semanas de las elecciones, Bolsonaro congregó a varios cientos de personas vestidas con los colores de la bandera brasileña en las calles de Vitória da Conquista, una ciudad de unos 400.000 habitantes en el interior de Bahía.
“Estoy viendo claramente la gran decepción del pueblo del nordeste con el Gobierno de Lula, alguien que prometió mucha cosa y no entregó nada”, afirmó frente a la multitud, según declaraciones citadas en un comunicado.
El senador ultraderechista recordó que Bahía está gobernada por el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula desde hace dos décadas y sostuvo que las próximas elecciones representan “una gran oportunidad para pasar esta triste página”.
Bolsonaro mencionó, además, el problema de la inseguridad, un tema recurrente de su campaña, y defendió clasificar el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), las dos mayores facciones de Brasil, como organizaciones terroristas.
“Quiero liberarte a ti, que vives en una comunidad dominada por esos bandidos… van a ser presos o neutralizados”, declaró.
Los votos del nordeste
Antes de Bahía, el candidato ultraderechista estuvo en Pernambuco y Ceará, otros dos estados del nordeste que son una fuente de votos importante para el PT.
Por otro lado, el senador negó que su campaña esté recibiendo el apoyo de Estados Unidos. “Tenemos que ser muy claros. No existe ayuda del Gobierno estadounidense. Disculpen, pero esa narrativa no va a caminar”, aseguró el candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL) en declaraciones a periodistas.
Las últimas encuestas muestran una carrera cada vez más ajustada de cara a la primera vuelta que se celebra el 4 de octubre, con un 36 por ciento de las intenciones de voto para Lula y un 31 por ciento para Bolsonaro.
Lula ganó las elecciones en 2022 ante el entonces presidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio y actualmente condenado por golpismo, gracias a su gran resultado en el nordeste, la región más pobre de Brasil y principal beneficiada por los programas sociales instaurados por el líder progresista en sus primeros mandatos.
En Bahía, el estado más poblado de la región con casi 15 millones de personas, el candidato del PT obtuvo el 72 por ciento de los votos frente al 28 por ciento del rival
