Las tensiones en el partido amarillo se intensifican tras el tibio distanciamiento de Mauricio Macri del modelo de Javier Milei y las críticas al acto en Jujuy por su escasa convocatoria.
Mauricio Macri intentó en el acto de Jujuy de la semana pasada algunas tibias críticas al modelo de Javier Milei, lo que volvió a convulcionar internamente al PRO. Desde los sectores acuerdistas cuestionaron en especial al organizador del acto, Fernando De Andreis, por hacer un encuentro con “muy poca gente”. Del otro lado, el precandidato del PRO a presidente, Hernán Lacunza, advirtió que las negociaciones con La Libertad Avanza no están llegando a buen término. Pero también salió a jugar su madrina, la ex gobernadora María Eugenia Vidal, que abogó por una candidatura propia del PRO. También hay tensiones por la reelección de Jorge Macri y su primo no se encuentra precisamente entre quienes lo apoyan a muerte.
Hace tiempo ya que el partido que todavía preside Mauricio Macri está dividido en dos, entre quienes no conciben otro futuro que un acuerdo con LLA y quienes querrían evitar esto. El ex presidente pivotea: manda a sus negociadores a la Rosada, pero hace un acto en Jujuy donde critica el “superavit de baja calidad”. Ayuda a aprobar la ley de zonas frías, pero cuestiona que no se lo escucha y hay deficits en la gestión.
Esto le valió una semana de resquemores dentro del PRO. Las críticas por el acto en Jujuy probablemente tengan su transfondo en lo que el ex presidente dijo para distanciarse del oficialismo, pero se centraron en cuestiones más coyunturales, como la cantidad de asistentes. “Fue realmente muy flojo. Como mucho, había 150 personas”, dijo a este diario un dirigente del PRO avezado en actos nacionales
“Todos te dicen un número distinto, pero las fotos son tremendas”, advertía otro de los que están habituados a participar de actos. De hecho, circuló en redes una foto donde, contando a Macri, no habría más de 20 personas
Del otro lado, el PRO-Línea Lacunza estima que son críticas de los que quieren irse con Milei. “Hay muchos que no fueron invitados a Jujuy y se ve que se quedaron calientes. No era un acto masivo, sino de dirigentes del NOA. Estaban los presidentes del PRO de las provincias de la zona”, indicaron.
De hecho, la transmisióndel acto por YouTube (que en su pico tuvo 56 personas conectadas) estuvo cargada de mensajes donde le pedían a Macri que respalde públicamente al precandidato a presidente del PRO. Se sabe que el líder del partido tuvo una charla con Lacunza donde le dijo que corra y que más adelante saldrá a respaldarlo, pero el respaldo se hace esperar.
Sin acuerdo
Del lado acuerdista, hubo mucho malestar por la frase de Lacunza de la semana que pasó en la que advirtió que no se está llegando a un acuerdo con LLA. “No creo que pase (una alianza con Milei) porque no creo que esa mesa de negociación consiga llegar a buen puerto. Tenemos diferencias irreconciliables, constitucionales y económicas. De hecho, en la agenda se habla de territorios, cargos y listas, que no es la mismo que trata la de la gente. Por lo tanto, soy escéptico”, dijo en un reportaje.
Ni los más críticos de Lacunza pueden desmentir, no obstante, que tras cuatro reuniones con los representantes de Karina Milei, la lista de avances equivale a cero. De hecho, uno de los negociadores del PRO, Cristian Ritondo, lo expresó con claridad cuando dijo al salir del último encuentro: “Estamos muy lejos de un acuerdo electoral”.
Por su parte, Lacunza sigue caminando como le pidió Macri. La semana pasada, caminó entre empresarios en el Coloquio de IDEA, donde tuvo que repartir la atención con los que cortejaban a Patricia Bullrich. Los dos tuvieron sendos almuerzos con el círculo rojo. El precandidato PRO notó que, mientras a él le hicieron muchas preguntas ásperas, a Bullrich buscaron no incomodarla. De todas formas, Lacunza contestó todas las preguntas y planteó tres ejes: “No robamos. No improvisamos. Tenemos experiencia”. Es el mantra con el que quiere encarar su campaña.
Entre las preguntas incómodas, está siempre la de que va a terminar dividiendo el voto y siendo funcional al kirchnerismo. “¿Qué clase de liberales somos si quisiéramos inhibir la competencia electoral? ¿Queremos monopolios para votar? Además, si Milei pensara así sería panelista de televisión. De última, existe el balotaje, con lo cual hay distintas instancias”, insiste Lacunza que, dicho sea de paso, se opone a eliminar las PASO.
Tercera posición
Lacunza tuvo un respiro cuando salió a la cancha la ex gobernadora María Eugenia Vidal, que funge de una suerte de madrina en las sombras del candidato. La presidenta del think tank del PRO, la Fundación Pensar, venía en silencio hace tiempo, pero algo la hizo salir a dejar algunas definiones. “Yo creo que lo mejor que podríamos hacer para el país es que los argentinos tengan que elegir entre una opción como La Libertad Avanza y una opción como el PRO, para no tener que elegir entre Javier Milei y Axel Kicillof”, dijo Vidal sobre dos opciones que, evidentemente, considera malas.
Se mostró a favor de una candidatura propia del PRO, valoró la garra de Hernán Lacunza, aunque dejó en claro que las decisiones definitivas sobre alianzas se tomarán recién en marzo del año próximo.
Eso no le impidió a Vidal dejar algunas críticas a Milei, la primera fue por las formas. “Cuando alguien grita o insulta, eso esconde falta de argumentos. Vos podés ser muy firme y muy tranquilo y defender tu postura. Podés marcarle a un periodista que se equivocó, pero eso no significa que el 95 por ciento de los periodistas son ensobrados”.
La segunda fue por la falta de gestión (que también le reprochó Macri en Jujuy): “Para nosotros la obra pública no es sinónimo de corrupción. Nuestro gobierno hizo miles de obras sin denuncias, con transparencia, obras que le cambiaron la vida a la gente, como rutas u hospitales”.
La tercera fue por los casos de corrupción: “Es un hecho que hubo casos denunciados de corrupción: Libra, ANDIS, Adorni. Me parece saludable que la Justicia avanza tanto con los casos del Gobierno, como Adorni en esta primera etapa, y con los juicios de Cristina Kirchner. Los argentinos necesitamos sentir que no hay impunidad”.
Arde la Ciudad
Las discusiones entre los sectores no se terminan en la diyuntiva alianza o no alianza nacional con Milei, sino que se trasladan a los territorios. La Ciudad de Buenos Aires, por caso. La sombra de Mauricio Macri conocida como Fernando De Andreis hace tiempo que viene poniendo en duda que el candidato natural sea Jorge Macri, quien ya anunció que busca su reelección. No dijo tampoco que no vaya a ser, solo que se definirá más adelante. Y, en privado, dice que el que define es Mauricio Macri.
En cambio, Ritondo consideró que Jorge Macri sí es el candidato natural del PRO y que hay que respaldarlo. Esto llevó a una fricción algo paradójica: el diputado -que representa a los dirigentes que quieren acordar con Milei- defiende la candidatura de Jorge Macri, mientras que su propio primo, no.
En el sector acuerdista, nuevamente, arrecian las críticas contra el adlater de Macri, Mauricio: “¿Qué territorio aporta De Andreis?“, le facturan. O incluso peor: “Tendría que dejar de pelotudear con la Ciudad y ocuparse de los problemas que tenemos en el PRO nacional”.
Los problemas, como puede verse, no hacen sino crecer.
