La agresividad presidencial fue repudiada por la UCR, el Frente Renovador y hasta por Patricia Bullrich, que volvió a distanciarse de la Rosada.
Luego de que el presidente Javier Milei haya amenazado e insultado a los periodistas que cubrieron la causa $Libra el viernes pasado, dirigentes de la oposición expresaron su repudio. La Unión Cívica Radical (UCR) aseguró que el libertario “pasó todos los límites”, al decir que “no van a tener piedad con los hijos de puta” y que “se tienen que quemar en la hoguera”. Del rechazo a las agresiones del presidente también participaron el Frente Renovador y hasta integrantes del Pro, como la exgobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
Los dichos de Milei se encuadraron en la cena anual de la Fundación Faro que dirige el influencer ultaderechista Agustín Laje el viernes por la noche. Exacerbado por el sobreseimiento del juez Martínez de Giorgi en la causa que investiga una supuesta estafa en la promoción de la criptomoneda Libra, el líder de La Libertad Avanza había arengado a que los periodistas que cubrieron el proceso judicial deberían ser “quemados en la hoguera”, además de llamarlos “ensobrados, corruptos y mercenarios de la mentira”.
En el mismo sentido se pronunció la senadora de LLA, Patricia Bullrich, quien volvió a marcar diferencias con Milei. “Las críticas se responden con argumentos”, se cruzó un límite”, dijo. “Creo que hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites que, en ese caso, significa una frase tan fuerte como es la de quemarlos en la hoguera”, agregó.
“Se trata de hechos de enorme gravedad institucional. Los agravios presidenciales se volvieron cotidianos y nunca pueden naturalizarse”, expresaron desde la UCR en un comunicado y advirtieron que el mandatario “lejos de retractarse, el sábado amplificó sus agresiones en Radio Mitre y en sus redes sociales, donde llegó a comparar a esos mismos periodistas con materia fecal. Los ataques a la libertad de expresión mutaron hacia la violencia política e incluso cruzaron la frontera de la política interna”, remarcaron.
En tanto, desde el Frente Renovador sostuvieron que “la Argentina recuperó la democracia para dejar atrás la persecución, la violencia política y la intolerancia” y, en ese sentido, “la hoguera pertenece a la historia de la intolerancia. La libertad de expresión pertenece al presente y al futuro de nuestra democracia”. Bajo ese diagnóstico, “las palabras del jefe de Estado implican una responsabilidad institucional que no puede desconocerse y que no deben interpretarse solamente como un exceso verbal”.
Hasta María Eugenía VIdal se hizo eco de los agravios de Milei. “La libertad no se defiende desde una hoguera, sino con respeto y coherencia. Tener convicciones firmes también implica aceptar que otros piensen distinto. De eso se trata vivir en libertad”, escribió en sus redes sociales.
Por su parte, la Academia Nacional de Periodismo, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), destacó la importancia de defender el debate en la disputa política de manera respetuosa. “La réplica, la refutación y la aclaración nunca deberían ser reemplazadas por el insulto y el agravio en una sociedad democrática que tolera el disenso y la crítica”, consideraron.
