Los de la Premier League se impusieron por 4-1 en un partido que estuvo suspendido durante casi dos horas
Chelsea-Palmeiras, en cuartos de final
Luego de un partido inolvidable, Chelsea se instaló en los cuartos de final tras golear por 4-1 a Benfica. Los ingleses fueron muy superiores en los 85 minutos del tiempo reglamentario que se jugaron de corrido, y se imponían 1-0 con un gol de Reece James. Pero el clima jugó para los portugueses: relámpagos, alerta meteorológica y protocolo de tormenta eléctrica. Todos a los vestuarios
Pasaron casi dos horas en las que los futbolistas se ejercitaron como pudieron en los vestuarios, improvisados gimnasios. Cuando la organización dio luz verde, volvieron a la cancha. Benfica, energizado, fue con todo al ataque. En el enésimo centro, mano de Malo Gusto y llamado del VAR. ¡Penal! En el que sería su último partido con las Águilas, Di María agigantó su mito y se encargó del tiro. Al partido no le quedaba nada. Era convertirlo y llevarlo al alargue. Fideo lo hizo y hubo tiempo extra.
En ese tiempo añadido, el argentino Prestianni vio la roja por doble amarilla y condicionó a los suyos. Chelsea olió sangre y se agazapó. En tres jugadas liquidó el pleito: Nkunku, Pedro Neto y Dewsbury-Hall configuraron la goleada 4-1. Demasiado castigo para Benfica; para Otamendi (de gran partido) y, sobre todo, para Di María. Los portugueses se vuelven a Lisboa y Fideo a Rosario, su casa. Tras la batalla de Charlotte, Chelsea espera por Palmeiras en cuartos de final.
