El equipo de Gallardo se vio superado en todos los sectores y el visitante no lo perdonó, con goles de Serrago, Romero y un doblete de Nacho Russo. Rivero descontó sobre el final.
Tigre goleó 4 a 1 a River y le hizo vivir una de sus peores noches en el Monumental. El equipo de Marcelo Gallardo cometió una equivocación detrás de la otra, fue una flan en defensa, terminó con un hombre menos por la expulsión de Fausto Vera y quedó sepultado por una suma de errores individuales y colectivos que el Matador de Victoria explotó para construir un resultado inesperado e inolvidable.
En los diez primeros minutos, Tigre aprovechó el disloque de River en el fondo. A los seis, Serrago remató de derecha, el tiro rozó en Viña y se metió entre el arquero Beltrán y el primer palo. Y a los dieciseis, “Juanfer” Quintero perdió una pelota simple, Ignacio Russo habilitó a David Romero y el cordobes puso el 2 a 0 cuando el Monumental repleto ya era un hervidero.
Mal parado atrás, con Martínez Quarta y Rivero marcando mano a mano a los imparables Russo y Romero, con los laterales Montiel y Viña sin retroceso y sin recuperación en la mitad de cancha, River quedó expuesto a los contraataques de Tigre que tuvo oportunidades para ampliar la diferencia pero no las pudo explotar.
El comienzo del segundo tiempo estuvo a tono con el aquelarre defensivo millonario. A los cuatro minutos, Moreno ejecutó muy mal un tiro libre al borde del área y dejó la pelota en los pies de Russo para que anote el 3 a 0. El Monumental quedó en silencio, estupefacto. Luego cantó contra los jugadores.
Mucho más cuando a los 13, se fue expulsado Fausto Vera por un planchazo a Cabrera. Diez minutos mas tarde, el cuarto gol de Russo, tras una gran corrida de Romero que se llevo puesto a Moreno, le dio cifras definitiva a una de las peores derrotas que River haya sufrido en el Monumental en los últimos tiempos. Y que ni siquiera el golazo de Lautaro Rivero (un zurdazo desde fuera del área) a los 43 pudo maquillar.
