La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) preservará la integridad del territorio en caso de ataques estadounidenses, afirmó el Ministerio de defensa de Venezuela.
El gobierno de Venezuela rechazó este miércoles la nueva presión de Estados Unidos con su decisión de bloquear todos los buques petroleros sancionados que entren y salgan del país sudamericano, además de afirmar que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) preservará la integridad del territorio.
“La FANB cumpliendo estrictamente las órdenes impartidas por nuestro comandante en jefe, con serenidad imperturbable, sin caer en provocaciones (…) preservará a toda costa el actual sistema constitucional y democrático, así como la integridad territorial del país”, señaló el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, al leer un comunicado en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). “Además, defenderá los legítimos derechos sobre sus espacios aéreos y marítimos, y de forma irreductible defenderá su libertad, soberanía, independencia y paz”, agregó.

Varios buques zarparon de la costa este de Venezuela con escolta militar entre la noche del martes y la mañana del miércoles, después del anuncio de Trump que provocó un fuerte rechazo entre los regímenes aliados de Maduro, según dijeron fuentes en off the record al diario The New York Times.
Los barcos, que transportaban productos derivados del petróleo y no figuran en la lista de los sancionados por Estados Unidos, salieron del Puerto de José con destino a los mercados asiáticos.
Padrino López indicó que las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no intimidan a Venezuela. “Le decimos al Gobierno norteamericano y a su presidente, que no nos intimidan sus burdas y soberbias amenazas (…) y que la dignidad de esta patria no se negocia ni se amilana ante nadie”, aseguró.
A juicio de Padrino López, la orden de Trump de bloquear buques petroleros sancionados viola la Carta de las Naciones Unidas en lo que respecta al respeto de la soberanía de los Estados y la resolución de controversias por medios pacíficos. “En consecuencia, constituyen un claro acto de agresión y así lo denunciamos ante el mundo entero, cuyos organismos multilaterales deben reflexionar y actuar ante esta actitud guerrerista demencial, que pone en riesgo no solo a Venezuela, sino a toda la región latinoamericana caribeña, y la estabilidad energética mundial”, apuntó.
“Venezuela jamás volverá a ser colonia”
Previamente, el Gobierno de Venezuela tildó en un comunicado de grotesco el bloqueo total a los petroleros y señaló que Trump pretende robarse los recursos naturales del país. “La verdadera intención del presidente estadounidense fue siempre apropiarse del petróleo, las tierras y minerales del país a través de gigantescas campañas de mentiras y manipulaciones”, manifestó. “En sus redes sociales, asume que el petróleo, tierras y riquezas mineras de Venezuela son de su propiedad”, expresó, además de ratificar la soberanía de la nación sudamericana sobre sus recursos naturales y su derecho a la libre navegación, al libre comercio en el mar Caribe y en los océanos del mundo.
La Administración chavista hizo un llamado al pueblo estadounidense y a los del mundo a rechazar por todos los medios las amenazas del magnate republicano. “Venezuela jamás volverá a ser colonia de imperio ni de poder extranjero alguno”, recalcó.
En ese sentido, la vicepresidenta Delcy Rodríguez afirmó que Caracas no permitirá el robo de sus recursos energéticos y reiteró que cualquier nación que desee acceder al petróleo o al gas venezolano deberá hacerlo de forma paga. “Si quieren petróleo lo tienen que pagar, no se lo van a robar”, advirtió durante un evento con trabajadores de la industria petrolera, transmitido por la televisión estatal.
Los petroleros
La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) aseguró este miércoles en un comunicado que las exportaciones de crudo y sus derivados se desarrollaron con normalidad a lo largo del día, tras la orden de bloqueo. “Los buques petroleros continúan navegando con pleno aseguramiento, respaldo técnico y garantías operativas, en legítimo ejercicio de los derechos a la libre navegación y al libre comercio, ampliamente reconocidos y protegidos por el derecho internacional”, explicó.
Mientras tanto, el medio de noticias digital estadounidense Axios informó que unos 18 petroleros bajo sanciones de Washington, completamente cargados de petróleo, se encuentran en aguas venezolanas y están siendo monitoreados por Estados Unidos. Ocho de esos navíos están clasificados como buques de carga de gran tamaño, similares al Skipper, que fue incautado por Washington la semana pasada. El sitio web recalcó que el Gobierno de Trump planea decomisar esos petroleros si llegan a adentrarse en aguas internacionales.
Al anunciar el martes el bloqueo total contra los petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela, Trump aseguró en su red social, Truth Social: “Venezuela está rodeada por la armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica y la conmoción será como nunca antes hasta que devuelvan todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente a Estados Unidos”.
Esto representa una escalada respecto al operativo militar que inició en las aguas internacionales del mar Caribe que supuestamente tenía como objetivo central combatir a organizaciones del narcotráfico que operan en la región. “El régimen ilegítimo de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse a sí mismo, al narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”, argumentó Trump.
La semana pasada, el Comando Sur de los Estados Unidos dio un giro en sus operativos en aguas internacionales al incautar el petrolero Skipper, que transportaba crudo venezolano. Además, Washington firmó un acuerdo de cooperación militar con Guyana, país limítrofe con Venezuela. La Casa Blanca apoya al país sudamericano en su disputa fronteriza con Venezuela por la región del Esequibo, una vasta región de unos 160.000 kilómetros cuadrados, rico en yacimientos petroleros y recursos naturales, que Caracas disputa con Guyana, país que lo administra y también lo considera suyo. Para aumentar la presión sobre Caracas, aviones de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos sobrevolaron el espacio aéreo venezolano. Trump ha prometido que pronto comenzarán los ataques terrestres en territorio venezolano, sin dar más precisiones.
Las fuerzas militares estadounidenses han bombardeado desde el pasado 2 de septiembre una veintena de embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico supuestamente vinculadas al narcotráfico. Los ataques han dejado más de 80 muertos. Venezuela cuestiona los bombardeos al tildarlos de “ejecuciones extrajudiciales”. Cada ataque es anunciado en redes sociales por la Casa Blanca, en publicaciones en las que por lo general se adjunta un video de una lancha flotando en el agua antes de una gran explosión y un incendio posterior. En ninguna ocasión Washington ha mostrado evidencias de que sus objetivos estuvieran traficando narcóticos o que representaran una amenaza para el país.
El pedido de Sheinbaum
En este marco, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió a la ONU que evite un “derramamiento de sangre” ante la escalada de tensión entre Estados Unidos y Venezuela. “Más allá de las opiniones sobre el régimen de Venezuela, sobre la presidencia de Maduro, la posición de México siempre debe ser no a la intervención y un llamado a Naciones Unidas que asuma su papel para evitar cualquier derramamiento de sangre y que se busque siempre la solución pacífica de los conflictos”, declaró en su habitual conferencia diaria desde Palacio Nacional.
Sheinbaum enmarcó su postura en la doctrina de política exterior mexicana y reiteró los principios de no intervención, no injerencia extranjera, autodeterminación de los pueblos y solución de las controversias. La mandataria subrayó que, ante controversias internacionales, México apuesta por canales diplomáticos y no por acciones de fuerza. “Llamamos a que cualquier controversia internacional se utilice el diálogo y la paz y no a la intervención”, expresó.
