El gobierno de Trump sancionó a cuatro jueces y fiscales de la CPI, entre ellos funcionarios de Francia y Canadá, acusándolos de investigar crímenes de guerra de Estados Unidos e Israel mediante “acciones ilegales”.
Estados Unidos impuso este miércoles sanciones a cuatro jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional (CPI), entre ellos funcionarios de países aliados como Francia y Canadá, en un nuevo intento por frenar al tribunal. Las medidas, que afectan a funcionarios involucrados en investigaciones de crímenes de guerra tanto de Israel como de Estados Unidos, incluyen la prohibición de ingreso a territorio estadounidense y el congelamiento de bienes que puedan poseer en el país.
Así lo anunció el secretario de Estado, Marco Rubio, quien informó que los sancionados son los jueces Kimberly Prost, de Canadá, y Nicolas Guillou, de Francia, junto a los fiscales adjuntos Nazhat Shameem Khan, de Fiyi, y Mame Mandiaye Niang, de Senegal. “Estas personas son extranjeras que participaron directamente en los esfuerzos de la Corte Penal Internacional para investigar, arrestar, detener o procesar a ciudadanos de Estados Unidos o Israel”, explicó el jefe de la diplomacia estadounidense en un comunicado.
Rubio consideró que las sanciones alcanzan a funcionarios que participaron en investigaciones sobre crímenes de guerra en Gaza y Afganistán, sin consentimiento de Israel ni de Estados Unidos, con un accionar que llamó “moralmente en quiebra”. “El tribunal es una amenaza para la seguridad nacional que ha sido un instrumento de guerra jurídica contra los Estados Unidos y nuestro cercano aliado Israel”, dijo el secretario de Estado en un comunicado.
“Acciones ilegítimas”
El Departamento de Estado afirmó que estos fiscales fueron sancionados por respaldar lo que consideró “acciones ilegítimas” de la CPI contra Israel, incluidas las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant.
En un comunicado separado, el Departamento de Estado indicó que Prost fue sancionada por haber autorizado una investigación de la CPI sobre personal estadounidense en Afganistán, una causa que fue posteriormente archivada. En el caso de Guillou, se le sancionó por haber aprobado la emisión de órdenes de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, en relación con la guerra contra Hamas en Gaza. Por su parte, Khan y Niang fueron sancionados por “apoyar acciones ilegítimas contra Israel” así como supervisar investigaciones por crímenes graves en Kabul y en Sudán, en los cuales están involucrados ciudadanos estadounidenses.
La administración de Donald Trump ya había rechazado de plano la autoridad de la CPI, que cuenta con el respaldo de la mayoría de las democracias europeas y se creó como último recurso ante la falta de justicia en tribunales nacionales. En junio, la Casa Blanca ya había sancionado a otros cuatro jueces del tribunal.
Con esta nueva medida, la administración Trump amplía su presión sobre la CPI, sumando estas sanciones a las impuestas en febrero contra el fiscal Karim Khan. En aquel entonces, Trump firmó una orden ejecutiva argumentando que la Corte actuaba “ilegítimamente” contra Estados Unidos e Israel, y la acusó de “abusar de su poder”.
Una de sus primeras decisiones tras asumir en enero fue restablecer una orden ejecutiva de 2020 que impone sanciones a funcionarios de la CPI, anulando así una medida revocatoria de su antecesor, Joe Biden. En 2020, Trump había sancionado a otros funcionarios del tribunal cuando se investigaban crímenes de guerra en Afganistán, que incluían a soldados estadounidenses.
Trump ha rechazado en múltiples ocasiones los esfuerzos para exigir una rendición de cuentas a Netanyahu, afirmando que están “tratando de meterlo en la cárcel”. En la víspera de este anuncio, el presidente incluso elogió al primer ministro israelí, calificándolo de “héroe de guerra“, a pesar de la condena que pesa sobre él. “Es un buen hombre. Está ahí fuera luchando… Es un héroe de guerra, porque trabajamos juntos. Es un héroe de guerra. Creo que yo también lo soy“, dijo Trump en una entrevista con el presentador de radio conservador Mark Levin.
