La ciudad del estado de Minnesota sigue agitada mientras crece la cantidad de manifestantes que se vuelcan a la calle. El gobernador Tim Waltz pidió a Donald Trump que diera por finalizado el operativo de la agencia que mató a dos personas y detuvo incluso a un niño de 5 años
Las protestas en Minneapolis contra la política antiinmigratoria del gobierno de Donald Trump se intensificaron este sábado. Una multitud había salido a la calle después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) detuviera a un niño de cinco años. En medio de la manifestación, las fuerzas de seguridad mataron a un hombre.
La victima fue identificada como Alex Jeffrey Pretti, tenía 37 años y era “propietario legal de armas”. Tras su muerte, el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, anunció que dio la orden de movilizar a la Guardia Nacional estatal. “Sí, los estamos movilizando” respondió Walz, al ser preguntado por la posibilidad del despliegue del ejército en un momento marcado por la tensión entre parte de la población de Mineápolis y los miles de agentes de los servicios de inmigración desplegados en la urbe.
El general de División de la Guardia Nacional de Minesota, Shawn Manke, explicó en la misma rueda de prensa que las tropas llevan preparadas “durante más de una semana” para movilizarse y que las fuerzas policiales de Hennepin, uno de los condados de Mineápolis, han solicitado apoyo y que la primera acción será “garantizar la seguridad del edificio Whipple”, edificio del Gobierno federal que acoge a agentes de inmigración enviados a la ciudad.
El Departamento de Seguridad Nacional había justificado el accionar de los agentes contra Pretti diciendo que este estaba armado y “se resistió violentamente” a los intentos de los oficiales de desarmarlo.
Un video publicado en Facebook y verificado por medios como la cadena NBC News muestra cómo fueron los hechos: en las imágenes se ve a media docena o más de agentes enmascarados rodeando a un hombre que forcejea con ellos y parece resistirse en el suelo.
En un momento dado uno de los oficiales parece golpearlo con la culata de una pistola justo antes de que otro abra fuego contra el individuo, que ya queda completamente inmóvil en el suelo mientras el personal de inmigración se aparta.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, pidió al presidente Trump que termine la ofensiva contra la inmigración en la ciudad. “Acabo de ver un video de más de seis agentes enmascarados golpeando brutalmente a (una persona) y disparándole hasta matarlo”, declaró Frey en una rueda de prensa.
“Al presidente Trump: este es el momento de actuar como un líder. Ponga a Mineápolis, ponga a Estados Unidos primero en este momento; logremos la paz. Pongamos fin a esta operación”, pidió.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, exigió que las autoridades estatales dirigieran la investigación por la muerte de Pretti.
“No se puede confiar en el gobierno federal para liderar esta investigación. El estado se encargará de ello, punto”, argumentó el gobernador.
En tanto, Donald Trump acusó a los dos políticos del Partido Demócrata, de “incitar la insurrección”.
“El alcalde y el gobernador están incitando la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Pretti es la segunda persona que muere a manos de ICE. El 7 de enero agentes federales dispararon y mataron a Renee Nicole Good, de 37 años. Aunque la autopsia indicó que se trató de un homicidio, el oficial responsable, Jonathan Ross, no ha sido suspendido ni acusado.
La indignación pública en Minnesota se reavivó esta semana con el caso de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, detenidos el martes cuando llegaban a su residencia.
