El exmandatario cuestionó la difusión de un video racista publicado en redes. Señaló una pérdida de decoro en la vida pública estadounidense y la polémica generó rechazo bipartidario y obligó a borrar el contenido.
La difusión de un bochornoso video generado con inteligencia artificial compartido por Donald Trump, en el que aparecen Barack y Michelle Obama como rostros de simios, generó toda una polémica en los EEUU. Finalmente, el expresidente demócrata dio su opinión sobre semejante caracterización racista y toda la reacción negativa.
Durante una aparición en el podcast del comentarista político Brian Tyler Cohen, Obama calificó el episodio como una señal preocupante sobre el estado del debate público. El ex presidente afirmó que es “importante reconocer que la mayoría del pueblo estadounidense encuentra este comportamiento profundamente preocupante” y sostuvo que, pese al impacto mediático de este tipo de contenidos, muchas personas aún creen en valores como la decencia y la cortesía.
“Sabes, es cierto que llama la atención. Es cierto que distrae. Pero, sabes, mientras viajo por el país, mientras tú viajas por el país, conoces gente. Todavía creen en la decencia, la cortesía y la amabilidad. Y hay una especie de espectáculo de payasos en las redes sociales y en la televisión”, dijo.
En su intervención, Obama describió el fenómeno como parte de un “espectáculo de payasos” amplificado por redes sociales y televisión. Según expresó, lo más alarmante no es solo el contenido puntual del video sino lo que considera una pérdida de vergüenza y decoro en la esfera pública. Señaló que anteriormente existía un consenso mínimo sobre el respeto institucional que, a su juicio, se ha erosionado.
“Y lo cierto es que no parece haber vergüenza alguna entre la gente que antes creía que había que tener cierto decoro. Y un sentido de decoro y respeto por el cargo, ¿no? Así que eso se ha perdido”, agregó.
El exmandatario subrayó que, en sus recorridas por el país, encuentra a ciudadanos que mantienen expectativas de convivencia democrática basadas en la amabilidad y el respeto. Para Obama, ese contraste entre la vida cotidiana y la teatralización política digital expone una fractura cultural que va más allá de un episodio aislado.

El video, de poco más de un minuto, incluía además afirmaciones falsas sobre la empresa electoral Dominion Voting Systems y retomaba teorías conspirativas vinculadas a los comicios de 2020. Hacia el final del clip, los Obama aparecían brevemente mientras sonaba la canción The Lion Sleeps Tonight de fondo.
La reacción de la Casa Blanca y la eliminación del contenido
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió inicialmente la publicación al describirla como un “meme de internet” y pidió a la prensa concentrarse en temas que, según sus palabras, “realmente importen al público estadounidense”. Tras la ola de críticas, el video fue retirado de la plataforma.
Luego de su eliminación, funcionarios de la Casa Blanca atribuyeron la difusión a un miembro anónimo del personal que lo habría compartido “erróneamente”. Sin embargo, el propio Trump contradijo esa versión en declaraciones a Associated Press, donde aseguró que no cometió ningún error y que él mismo pasó el video a un asesor para su publicación.
El episodio se inscribe en una estrategia más amplia: durante el primer año de su segundo mandato, Trump intensificó el uso de imágenes generadas con inteligencia artificial para exaltarse y ridiculizar adversarios. Entre otros casos, difundió previamente un video que mostraba a Obama arrestado y otro que caricaturizaba al legislador demócrata Hakeem Jeffries.
Condena política y dimensión racial de la polémica
La publicación provocó un fuerte rechazo en dirigentes demócratas. La oficina del gobernador de California, Gavin Newsom, calificó el hecho como un “comportamiento asqueroso” y exigió que los republicanos lo denunciaran públicamente. También el exasesor presidencial Ben Rhodes condenó el contenido y lo vinculó con expresiones racistas dentro del movimiento trumpista.
La controversia reavivó discusiones sobre la dimensión racial del ataque. Obama, quien respaldó a Kamala Harris en la campaña presidencial de 2024, sigue siendo el único presidente negro en la historia de Estados Unidos. Para sus aliados, el episodio no puede separarse de ese contexto simbólico.
Mientras tanto, la Casa Blanca denunció lo que llamó “falsa indignación” frente a lo ocurrido y sostuvo que el video representaba a Trump como “rey de la selva” dentro de una lógica humorística.
