Más de 250 personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas en un bombardeo masivo del ejército israelí sobre el Líbano, realizado apenas diez horas después de alcanzarse el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El grupo chiíta libanés Hezbolá afirmó que “la sangre de las cientos de víctimas no será derramada en vano”, mientras que Teherán afirmó volvió a cerrar el estrecho de Ormuz en repudio al ataque.
Oleada de ataques
El departamento de Medios y Relaciones Públicas de la Defensa Civil libanesa señaló que hizo el recuento de las víctimas a través de los datos registrados en sus centros en todo el Líbano, donde los equipos de ayuda realizaron operaciones de rescate, evacuaron a heridos y recuperaron los cuerpos de los fallecidos en las zonas que fueron afectadas.
Médicos Sin Fronteras (MSF) informó en un comunicado que las fuerzas israelíes atacaron múltiples ciudades y localidades en todo Líbano, incluidas Beirut, Saida y Baalbek, con informes de una gran afluencia de pacientes en varios hospitales. “Estos ataques indiscriminados contra zonas densamente pobladas son completamente inaceptables”, expresó Christopher Stokes, coordinador de emergencias de MSF en Líbano.
“Nuestros equipos están respondiendo a una afluencia masiva de pacientes heridos, incluidos niños y niñas, en el Hospital Público Rafik Hariri, en Beirut. Los pacientes llegan con heridas por metralladora y hemorragias graves”, detalló el Stokes, quien mencionó que la situación es caótica a medida que llegan más personas al lugar. “Nuestros equipos se están movilizando y enviando más apoyo a otros hospitales en las zonas afectadas”, agregó.
MSF aclaró que el personal sanitario está resultando herido y llevado al límite del agotamiento. “Anoche el hospital Hiram, en Sour, donde hemos realizado donaciones, fue alcanzado por fuerzas israelíes, hiriendo a varios trabajadores sanitarios”, manifestó. “Los ataques continuos contra la población civil deben cesar. Las instalaciones sanitarias, el personal y los pacientes deben ser protegidos. Los desplazamientos forzados reiterados de la población —un crimen de guerra— deben detenerse”, remarcó.
Las calles del sur de Beirut también colapsaron después del ataque, según constató la agencia de noticias EFE, que detalló que decenas de ambulancias y camiones de bomberos salían de las zonas atacadas, que se cuentan por decenas tanto en los suburbios de la capital, conocido como el Dahye, así como en la propia ciudad. Desde algunas de esas áreas atacadas, que no habían sido alcanzadas anteriormente durante la guerra, salían personas huyendo en unos vehículos visiblemente dañados.
“Crímenes brutales”
Hezbolá repudió la situación. “Las masacres de hoy, como todos los actos de agresión y crímenes brutales de Israel, ponen de manifiesto nuestro derecho natural y legal a resistir la ocupación y responder a su agresión”, indicó en un comunicado difundido en su canal de Telegram.
“Esta agresión desenfrenada es una clara expresión de la frustración del enemigo tras su rotundo fracaso en el logro de sus objetivos y planes en diversos frentes”, sostuvo el grupo. “Esto revela su vulnerabilidad a la derrota, su incapacidad para alterar el orden establecido por la firmeza de los pueblos iraní y libanés, y su estado de colapso, confusión y desorganización dentro de esta entidad asediada y su ejército derrotado, castigado por los golpes de la resistencia”, agregó.
En la misma línea, Irán ha interrumpido la navegación de buques petroleros por el estrecho de Ormuz tras el ataque de Israel al Líbano, informó la agencia iraní Fars, aunque Washington niega esta versión. “Este es un caso en el que lo que dicen públicamente es distinto de lo que dicen en privado. Hoy hemos observado un repunte en el tráfico en el estrecho”, dijo la portavoz de la Administración, Karoline Leavitt.
La justificación de Israel
Por su parte, el Ejército israelí justificó sus bombardeos masivos sin previo aviso ennel Líbano alegando que el grupo chiíta se ha desplazado al norte de Beirut y los barrios mixtos de la capital, fuera de su bastión tradicional en la periferia meridional. “A lo largo de esta operación desde el 1 de marzo, e incluso antes, hemos visto a Hezbolá intentando expandirse y llegar a zonas que antes no se reconocían como propias del grupo. Es parte de su estrategia”, aseguró en una videoconferencia con periodistas, el portavoz castrense Nadav Shoshani.
Al ser preguntado sobre si el Ejército israelí había alertado con antelación de que iban a bombardear, en especial áreas céntricas y muy pobladas de Beirut, sostuvo: “El factor sorpresa es relevante cuando el objetivo son terroristas”. Se trató, además, de la ola de mayor envergadura desde el estallido del conflicto, según el propio Ejército israelí.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo en una entrevista radial que los ataques de Israel contra Hezbolá en el Líbano son una escaramuza separada de la guerra librada contra Irán, por lo que no forman parte del alto el fuego temporal alcanzado con Teherán.
El Primer Ministro de Pakistan Shehbaz Sharif, quien fue el mediador entre Washington y Teherán, había dicho que el acuerdo entre ambas partes implicaba un alto el fuego temporal por dos semanas con efecto inmediato, incluyendo al Líbano. Este país se ha visto arrastrado a la guerra en Medio Oriente el 2 de marzo después de que Hezbolá atacara a Israel en represalia por la muerte del entonces líder supremo iraní Alí Jamenei el primer día de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero.
