El primer ministro israelí brindó una conferencia de prensa en la que detalló que “hay indicios” de que el líder religioso habría muerto en la operación que realizaron en conjunto Israel y Estados Unidos.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, brindó una conferencia de prensa en la que aseguró que la operación Furia Épica tiene como objetivo derrocar al ayatolá Ali Jamenei y que “hay indicios” de que el líder supremo habría muerto en los ataques. Por su parte, el gobierno de Irán aseveró que sus máximos funcionarios están vivos.
“Esta mañana, en un poderoso ataque sorpresa, el complejo del tirano Ali Jamenei fue destruido en el corazón de Teherán… y hay muchos indicios de que este tirano ya no está con vida”, dijo el primer ministro israelí.
Asimismo, afirmó que fueron “eliminados altos responsables del régimen” y del programa nuclear de Irán, entre los que se encuentran el ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour, y Ali Shamkhani, asesor del ayatolá.
Netanyahu anunció que habrá nuevos ataques contra miles de objetivos en los próximos días.
El primer ministro israelí sostuvo que la operación realizada en conjunto con los Estados Unidos “creará las condiciones para que el valiente pueblo de Irán tome su destino en sus propias manos” y convocó a los ciudadanos del país islámico a “remover el yugo de la tiranía” y lograr “un Irán libre y que ame la paz”.
También acusó al gobierno iraní de financiar el terrorismo y amenazar a Israel y Estados Unidos. Advirtió que el país árabe no debería tener armas nucleares porque “pondría en riesgo a toda la humanidad”.
La respuesta de Teherán
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que “todos los altos funcionarios están vivos” durante una entrevista con el medio estadounidense NBC News.
“Todos los altos funcionarios están vivos -dijo el funcionario del régimen-. Así que todos están ahora en su puesto, estamos gestionando esta situación y todo está bien”.
Israel y Estados Unidos lanzaron este sábado un masivo ataque militar contra Irán. La ofensiva, definida por las autoridades israelíes como una operación para “eliminar las amenazas que se ciernen sobre el Estado de Israel”, provocó la inmediata reacción del régimen teocrático, que inició una contraofensiva con oleadas de misiles y drones.
“En respuesta a la agresión del enemigo hostil y criminal contra la República Islámica de Irán, ha comenzado la primera oleada de amplios ataques con misiles y drones”, informaron de manera oficial.
La Media Luna Roja reportó que, producto de la operación estadounidense-israelí, hubo 200 muertos y al menos 700 heridos.
