El Kremlin tiene en la mira a Sloviansk, donde comenzó el conflicto ucraniano el 12 de abril de 2014, cuando un grupo de militares rusos tomó una comisaría local.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha dado la orden de tomar en los próximos meses el norte de la región de Donetsk, la zona más militarizada de toda Ucrania, lo que avecina la batalla más cruenta de toda la guerra.
En caso de que las negociaciones no lleguen a buen puerto, Moscú quiere convencer al mundo de que la conquista del Donbás es un hecho consumado.
En particular, el Kremlin tiene en el punto de mira a Sloviansk, donde comenzó el conflicto ucraniano el 12 de abril de 2014, cuando un grupo de militares rusos tomó una comisaría local de esa ciudad de la región de Donetsk.
Los sublevados serían sustituidos en los meses siguientes por tropas irregulares enviadas por Moscú, que derrotarían al ejército ucraniano, y proclamarían la independencia de Donetsk y Lugansk de Kiev.
Kiev contraatacó con un Ejército destartalado, reforzado por batallones de voluntarios, muchos de cuyos miembros habían combatido a la policía en Kiev durante ese invierno de protestas. Ucrania fue ganando terreno poco a poco y rodeó Sloviansk. Los combates obligaron a los habitantes a huir temporalmente y privaron a la ciudad de agua y electricidad durante algún tiempo.
Después de tres meses de asedio, Ucrania obligó a la parte rusa a abandonar Sloviansk y otras ciudades al norte de Donetsk.
El avance ucraniano se detuvo cuando Rusia envió tropas regulares y utilizó fuego de artillería transfronterizo para reforzar a los ejércitos heterogéneos de las repúblicas separatistas, que siguieron controlando gran parte de la región pero no fueron reconocidas oficialmente por Moscú hasta febrero de 2022.
En ese momento, el reconocimiento se utilizó como argumento para una invasión a gran escala, uno de cuyos objetivos declarados era apoderarse de todo el Donbass por medios militares. Por eso Putin argumenta que la guerra con Ucrania empezóen 2014 y no en 2022.
Con la orden de Putin de retomar Sloviansk la ciudad se encuentra de nuevo en la mira de Rusia y podría correr la misma suerte que otras ciudades de la región, como Mariúpol y Bakhmut, que cayeron ante el ataque ruso.
La batalla final
La toma de la localidad de Síversk, situada a poco más de 30 kilómetros de Sloviansk, es el punto de partida de la batalla final por el control del norte de Donetsk, que se ha resistido a los rusos desde principios de 2022.
“Hemos liberado la ciudad de Síversk, lo que allana el camino para continuar la ofensiva en dirección a la localidad de Sloviansk”, aseguró Serguéi Medvédev, comandante de la Agrupación militar Sur, al presentar un informe al líder ruso.
Los generales que informan a Putin sobre la situación en el teatro de operaciones se cuidan mucho de mencionar en varias ocasiones que continúan las acciones ofensivas hacia Sloviansk para satisfacción del comandante supremo.
“La liberación de Síversk y las exitosas acciones ofensivas en esa dirección acercan significativamente una nueva y exitosa -no lo dudo- ofensiva en otros sectores y la expulsión de las formaciones armadas ucranianas de nuestro territorio y el restablecimiento de la paz en la tierra del Donbás”, comentó Putin.
Los expertos creen que el ejército ruso, que ha tomado menos del 1 % del territorio de Ucrania en 2025, necesitará aún varios meses para completar al control total de Donetsk, donde los ucranianos aún dominan un 20 % del territorio.
Además, para llegar a Sloviansk antes los rusos deben tomar Limán, que se encuentra a unos 20 kilómetros al noreste. El jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov, admitió a Putin que sus tropas han recibido las correspondientes órdenes.
Mientras que para llegar a Kramatorsk, la otra plaza fuerte del norte de la región, los rusos aún tienen mucho trabajo por hacer en Kostiantínivka.
Medvédev destacó que, pese a la resistencia del enemigo, las unidades de asalto rusas avanzan en los barrios del este y sureste de la ciudad, y se han enzarzado en “combates callejeros en el noreste” de la urbe de 70.000 habitantes antes de la guerra.
En total, los rusos están atacando en estos momentos nueve bastiones ucranianos en las regiones de Donetsk, Zaporiyia y Járkov.
Sloviansk
El antiguo oficial ruso Ígor Guirkin -alias Strelkov-, líder de la sublevación prorrusa, reconoció en su momento a EFE que Sloviansk no era su primera elección, pero que al tratarse de una ciudad claramente prorrusa y un importante nudo ferroviario, cumplía con el papel de corazón de la insurgencia.
La ciudad, de donde miles de personas han emigrado a Rusia y a otras regiones de Ucrania, se encontró durante muchos meses lejos del frente, pero la guerra llama ahora a su puerta.
El Estado Mayor ruso cree que la toma de Sloviansk provocará el inmediato colapso del frente, a lo que hay que sumar el simbolismo de la ciudad donde los prorrusos se rebelaron contra Kiev.
Todos los caminos llevan a Sloviansk y es que antaño si uno tomaba el tren en Kiev con destino al Donbás tenía muchas posibilidades de acabar en la estación de tren de Sloviansk, que hace mucho tiempo que dejó de recibir pasajeros.
Negociaciones
En el frente diplomático, El Kremlin se mostró este viernes dispuesto a aceptar una retirada de las tropas rusas y ucranianas de todo el Donbás, donde la seguridad correspondería a las fuerzas de la Guardia Nacional rusa.
“Es muy posible que allí no haya directamente tropas, ni rusas ni ucranianas. Sí, pero habrá Guardia Nacional, nuestra policía, todo lo necesario para garantizar el orden público”, dijo Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, en declaraciones al diario Kommersant durante una visita a Turkmenistán.
Con todo, subrayó que “sólo habrá un alto el fuego después de la retirada de las tropas ucranianas”. “Y lo que habrá después allí, sobre eso, bajo mi punto de vista, podemos hablar”, opinó.
La desmilitarización del Donbás es una de las opciones que baraja Estados Unidos con el fin de convencer a Kiev que renuncie al 20 % que aún controla en la región de Donetsk.
A su vez, con respecto a la propuesta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de convocar un referéndum sobre el futuro del Donbás, Ushakov aseguró que “el Donbás es ruso”, lo que fue plasmado en la Constitución rusa en 2022 tras la anexión de cuatro regiones ucranianas.
Subrayó que “tarde o temprano, si no por la vía de las negociaciones, entonces por la militar, ese territorio (el Donbás) pasará plenamente bajo control de la Federación Rusia. Sólo que de eso dependerá todo lo demás”.
Antes, Ushakov expresó sus sospechas de que Zelenski sólo ha aceptado convocar elecciones presidenciales, en línea con lo que exige Rusia y EE.UU., para lograr un alto el fuego. “No se puede descartar que él lo vea como una posibilidad de simplemente lograr un alto el fuego. Eso es todo”, comentó a la cadena RT.
Rusia se niega a declarar un cese el fuego, aduciendo que eso únicamente serviría para dar un respiro al ejército ucraniano con el fin de que se rearme y refuerce sus posiciones.
