En un acto profundamente conmovedor, dos mujeres de la Subcomisaría Antenor Gauna demostraron su instinto maternal y conocimientos claros sobre la importancia de la lactancia en el desarrollo de los niños recién nacidos al amamantar sin dudar a un bebé de ocho meses en la manzana 23 del barrio Antenor Gauna.
Este emotivo gesto tuvo lugar en la mañana de este miércoles, mientras las mujeres policías realizaban visitas diarias como parte de su trabajo institucional, manteniendo un acercamiento con la comunidad a través de un diálogo constante con los vecinos.
Durante su recorrido, llegaron a la manzana 23, donde fueron recibidas por una mujer de 53 años. Esta mujer compartió con las uniformadas la trágica historia de su hija de 31 años, quien, en octubre de este año, sufrió un accidente automovilístico estando en el octavo mes de embarazo. A consecuencia de este lamentable incidente, su hija falleció, y los profesionales de la salud se vieron obligados a realizar un parto prematuro para salvar la vida del bebé. Desde ese día, la abuela asumió la completa responsabilidad del cuidado del niño.
La impactante situación conmovió a dos jóvenes madres dentro de la institución policial, quienes, con un profundo sentido de empatía, transformaron el dolor de la abuela en un gesto notable de amor al prójimo.
Ambas mujeres solicitaron autorización a la abuela para amamantar al niño, despertando su instinto maternal al considerar que ambas se encontraban en periodo de lactancia. Sin conocer al niño previamente, no dudaron en ofrecer su desinteresada ayuda.
La abuela, visiblemente emocionada, agradeció sinceramente el gesto invaluable de estas dos mujeres policías, quienes, a través de este acto tan sublime, cumplieron temporalmente el rol de madres para el pequeño niño. Este episodio resalta la conexión humana y la compasión que trasciende las fronteras profesionales, dejando una huella duradera en la comunidad.
