El 65 por ciento del crecimiento mensual del EMAE son impuestos e intermediación financiera. Sector manufacturero a a baja.
Liderado por actividades especulativas y extractivas, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) volvió a crecer en septiembre y esquivó la zona de recesión técnica. En detalle, la variación positiva muestra comportamientos disímiles y en algunos casos extremos: mientras Intermediación Financiera subió 39,7 por ciento interanual, Industria Manufacturera cayó 1 por ciento y enlazó tres meses consecutivos en baja. El esquema que conduce Milei afecta centralmente a los sectores de la producción y el trabajo, al tiempo que beneficia a la timba y la reprimarización. Eso muestran los números.
La actividad económica avanzó 0,5 por ciento respecto a agosto, 5 por ciento comparado contra el mismo mes del 2024, y 5,2 por ciento interanual desde que comenzó el año, según el indicador que mide el Indec.
Entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025, es decir, casi todo el período de gestión Milei, arroja crecimiento de 2,5 por ciento, empujado por Intermediación Financiera y actividades primarias, mientras Construcción y Comercio no recuperan el nivel de hace dos años.
Beneficiados y perjudicados
Con relación a igual mes del 2024, trece de los sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas: Pesca (+58,2) e Intermediación financiera (+39,7) encabezan la lista de los mejores posicionados en la estimación.
La industria no corrió la misma suerte. Apretada entre costos de producción altos, caída de consumo e ingresos de productos importados que compiten con los locales, sigue en retroceso: cerró con una disminución de 1 por ciento. Por su parte, Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria también quedó en negativo: -0,7 por ciento.
Entre ambos rubros le restan 0,19 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento interanual del indicador.
“De los 5 puntos que dice el EMAE que creció la economía, casi 2 (1,87 por ciento) se debe al “sector” impuestos netos de subsidios. Es decir, bajan los subsidios, te cobran más las tarifas y eso en la contabilidad nacional se refleja como crecimiento”, afirmó el economista y ex director de Indec, Norberto Itzcovich, en redes sociales.
Disparidad entre sectores
La heterogeneidad en el comportamiento de la actividad presenta números como los de Explotación de minas y canteras (+8,1) que viene al galope y los de Comercio mayorista, minorista y reparaciones (+2,2) y la Construcción (+4,3) que siguen sin reactivar.
En comparación con 2023, industria y construcción sufrieron un desplome de 10 y 20 por ciento cada una. Se trata de los rubros que, junto con el comercio, generan más mano de obra.
Gracias al fuerte impacto del sector financiero, impuesto, rentas y actividades extractivas, el indicador de septiembre 2025 se posiciona como el segundo más alto desde junio del 2022 en la serie desestacionalizada: con 153,6 por ciento, quedó por debajo del 154,2 por ciento relevado en esa fecha cuando aún transcurría la crisis sanitaria que llegó con la pandemia de Covid-19.
El optimismo que no genera empleo
Si bien desde el Gobierno celebran la cifra, el optimismo debería ser parcial porque la industria sigue en declive. Festejan una foto, una infografía, un dato que cuando se desglosa permite ver la película: fábricas que dejan de producir, comercios que cierran, despidos que canalizan las plataformas como Rappi y una expectativa en que las cosas mejoren. Aunque la solución, por ahora, no asoma.
Luego de meses antagónicos, con dispersión en la actividad, el EMAE encadenó tres meses seguidos de variaciones al alza. En abril subió 1,1 por ciento; en mayo y en junio declinó -0,2 por ciento respectivamente y en julio logró modificar la tendencia en retroceso: repuntó apenas 0,1 por ciento, que continuó con 0,7 por ciento en agosto y siguió con el 0,5 por ciento en septiembre. De esta manera, evitó ingresar en lo que se conoce como recesión técnica.
¿Cómo afecta al PBI?
Con el dato de septiembre publicado, resta conocer el crecimiento del PIB durante el tercer trimestre del año, que contempla los meses de julio-septiembre y lo difundirá el instituto oficial de estadísticas el 16 de diciembre. En el primer trimestre (enero-marzo) escaló 5,8 por ciento y en el segundo (abril-junio) 6,3 por ciento.
“Seguimos esperando un crecimiento modesto para lo que queda de 2025, consistente con un aumento del PBI en torno al 4 por ciento anual promedio. Para 2026, con un arrastre estadístico menor (0,9 puntos porcentuales estimado), proyectamos una recuperación tibia, todavía concentrada en pocos sectores (petróleo, minería, agro)“, aseguró la consultora LCG.
El rebote económico que registró el EMAE está relacionado a las actividades que menos cantidad de empleo generan, quedan así pendientes las políticas para mejorar la economía real.
