La intención del triunvirato es reunirse con la mayor cantidad de mandatarios. Aspiran a modificar los artículos más perjudiciales a los trabajadores.
A menos de un mes de la fecha prevista por el gobierno para debatir la reforma laboral en el Congreso, y ante la ofensiva de la Casa Rosada con el ministro del Interior, Diego Santilli a la cabeza, la CGT mueve sus fichas y prepara un contraataque con una gira por diferentes provincias, en busca de dialogar con los gobernadores y frenar el proyecto de precarización que impulsa Javier Milei. “La idea es ir a cada provincia”, afirmaron desde la central obrera. Además, confirmaron que enviarán a sus representantes legales a las comisiones técnicas del Senado donde presentarán sus propuestas de modificaciones del proyecto.
El triunvirato conductor de la Confederación General del Trabajo, conformado por Cristian Jerónimo, Octavio Argüello y Jorge Sola, comenzará en estas semanas una gira federal -en contraposición al Santilli Tour, segunda edición- que, en principio, llevará a los sindicalistas al norte del país, con el objetivo de convencer a aquellos gobernadores opositores a Javier Milei. Son los que en los últimos meses limaron asperezas e incluso coquetearon con el gobierno libertario cuando el ministro del Interior llevó adelante un operativo tentación con vistas a la aprobación del Presupuesto 2026. El Colo se reunió con Ignacio Torres (Chubut) y Leandro Zdero (Chaco) para recaudar la mayor cantidad de votos posibles en el Congreso.
“La idea es ir a cada provincia”, confirmaron fuentes gremiales, a pesar de que los tiempos son acotados y resulta complejo que alcancen a encontrarse con cada mandatario provincial. Si bien aún no decidieron el itinerario, se prevé que la primera parada será en Santiago del Estero, donde los recibiría Elias Suárez, el sucesor de Gerardo Zamora, que asumió el pasado 10 de diciembre la gobernación santiagueña. Luego, la cúpula planea trasladarse a Tucumán para dialogar con Osvaldo Jaldo -de reciente reacercamiento al Presidente-. Jujuy (Sadir), Córdoba (Llaryora) y La Pampa (Ziliotto) también figuran como potenciales destinos. “La idea es que sea un recorrido rutero, sin aviones, con postas en distintas provincias. Puede llevar varios días”, detallaron.
Como el rechazo total al proyecto libertario parece, a estas horas, muy difícil de lograr, la CGT apunta a aminorar el impacto de algunos puntos que consideran clave, como la ampliación de las actividades esenciales, que establece que, en caso de paro, se garanticen servicios mínimos -al menos un 75 por ciento de su funcionamiento-. Actualmente, la Ley de Contrato de Trabajo contempla como esenciales a aquellos servicios que afectan directamente la vida, la salud o la seguridad: salud, agua potable, energía y control del tráfico aéreo. La propuesta de reforma busca ampliar esa definición, incorporando educación, telecomunicaciones, transporte, aduanas y otros sectores. Para la CGT, esta ampliación recorta de hecho el derecho a huelga al volver “esenciales” a actividades que antes no lo eran.
Además, la central obrera irá en busca de la modificación del apartado que establece la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos y prioriza los acuerdos particulares por empresa, anulando la capacidad de negociación de los sindicatos. Otros de los puntos que planean derribar son las modificaciones en las cuotas solidarias que aportan los trabajadores no afiliados al gremio y la creación de un Fondo de Asignación Laboral (FAL), en reemplazo del actual sistema de indemnizaciones. Este último determina que los empleadores deberán aportar el 3 por ciento del salario mensual de sus empleados. Dinero que dejaría de ingresar al sistema previsional y pasaría a manos de la Comisión Nacional de Valores, en la cartera de Economía Y Capital Humano. Desde la CGT afirman que la medida le entrega al estado un “manejo discrecional de la caja”.
En los últimos días, la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich había revelado que el gobierno está abierto al diálogo para lograr aprobar el proyecto por lo que no descartan modificar algunos puntos y aseguró que el lugar para debatir con los dirigentes gremiales será en el Senado y que no se reunirán con la conducción de la CGT en privado. Ayer, el triunviro decidió enviar a los abogados laboralistas de su equipo a las comisiones técnicas de la Cámara alta del Congreso que se iniciarán el próximo viernes, con el objetivo de tratar el texto en el Senado en los primeros días de febrero. “Esta semana no, solo nuestros equipos técnicos en el Senado. La semana que viene, se retoman reuniones con bloques y quizás vayan algunos dirigentes”, declararon desde la CGT.
