El abogado de Brenda Agüero afirmó que tuvo que ser revisada por golpes en el rostro y que un grupo de internas la amenazó con una faca.
El abogado de Brenda Agüero, la enfermera condenada a prisión perpetua por el asesinato de bebés en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, denunció que está siendo víctima de agresiones físicas y amenazas reiteradas en la cárcel de Bouwer, donde está detenida desde junio pasado.
Agüero fue condena por jurado popular el año pasado tras ser acusado por “homicidio calificado reiterado por el uso de un medio insidioso” y probarse que había inyectado potasio en bebés que murieron en el hospital maternal en el que trabajaba desde 2020. Ante el tribunal fue juzgada por la muerte de cinco bebés y los intentos de homicidio de otros ocho.
Gustavo Nievas, el abogado de Agüero, describió la situación en diálogo con medios locales en los que habló del contexto carcelario “hostil” y “caldeado” que vive su defendida y denunció que las autoridades del penal “le hicieron firmar un acta mentirosa donde decía que no tuvo ningún problema”.
El abogado contó que a solo tres meses de ingresas al penal, tras su condena en junio, Agüero debió ser revisada por golpes en el rostro . Según el letrado, los casos de violencia continuaron y la semana pasada un grupo de presas detenidas por narcomenudeo se metieron en su celda y la amenazaron con una faca o cuchillo.
Nievas denunció la sobrepoblación en la cárcel de Bouwer, que obliga al Servicio Penitenciario a reunir a internas de distintos perfiles en un mismo pabellón. “El pabellón no son paredes y rejas. Es la gente que lo compone. Cuando se mueve gente de otros palos a pabellones que son los más tranquilos, se generan los enfrentamientos”, explicó el abogado en diálogo con Canal 12 de Córdoba.
Nievas dio aviso de los reiterados casos al juez de ejecución de feria, pero denunció irregularidades posteriores como lo ocurrido con la directora del penal, que habría increpado a Agüero por no haber informado la situación directamente a ella, pero la enfermera condenada aseguró haberlo hecho.
