El oficialismo y sus aliados designaron a la experonista Carolina Moisés como vicepresidenta del cuerpo en lugar del bloque Justicialista. El peronismo dice que es inconstitucional y evalúa un reclamo ante la justicia.
La maniobra libertaria en el Senado tuvo un porcentaje importante de oportunismo, otro tanto de desprecio a las representaciones parlamentarias y a la Constitución Nacional, pero sobre todo mucho de antiperonismo. En pos de ese objetivo, La Libertada Avanza (LLA) promovió la ampliación de la alianza que, además del PRO, radicales y provinciales, sumó a tres peronistas con peluca para intentar arrinconar y debilitar al bloque Justicialista en la Cámara alta. En esa línea, impusieron como vicepresidenta del cuerpo a la experonista Carolina Moisés (Jujuy), dejando así al PJ sin cargos en la conducción del Senado, a pesar de contar con 25 integrantes. El jefe de los senadores peronistas, José Mayans, calificó a esta artimaña negacionista como “un atropello institucional” y señaló a Patricia Bullrich como la responsable. Otros integrantes del bloque anticiparon a este diario que recurrirán a la justicia. No solo porque el oficialismo no respeta el reglamento interno de la Cámara alta, sino que sobre todo y fundamentalmente porque “desprecia lo que estipula la Constitución”.
El ardid libertario anticipa un año parlamentario complejo que trasuntará, según lo ocurrido en el Senado, sin mucho respeto a las reglas y normas establecidas.
Por lo pronto, y envalentonado con lo alcanzado, el presidente Javier Milei les anticipó a sus ministros que el domingo, cuando inaugure el período de sesiones ordinarias, presentará un listado de leyes que considera imprescindibles sancionar que, como la reforma laboral, solo pretende destruir la estructura de derechos y leyes que protegen el desarrollo de la sociedad argentina.
Entre ellas está una nueva versión libertaria del financiamiento universitario, la reforma política y electoral, con eliminación de las PASO incluida, la reforma tributaria y previsional. También quiere blindar el DNU que reformó a la SIDE, designar a jueces, el procurador general y hasta nuevos miembros de la Corte Suprema de Justicia.
“Eso está por verse”, coinciden por separado dos integrantes del bloque Justicialista. Ambos reconocen que lo que se vive en el Congreso es el resultado de las elecciones de octubre pasado, pero también advierten que la economía y sus malos resultados pueden cambiar la dirección del viento.
En el mientras tanto dicen que hay que organizarse y resistir porque algunas batallas se podrán ganar. En esa línea sostienen que si bien la pérdida del lugar en la conducción del Senado es importante, señalan que lograron sostener la designación de Javier Fernández en la Auditoría General de la Nación (AGN).
Esto fue un hecho -acordado con los libertarios- que dejó al correntino Carlos “Camau” Espínola con las ganas porque le habían prometido ese puesto para alguien que él defina, pero el excompañero de Edgardo Kueider se quedó, al menos por ahora, con las manos vacías.
Para mucho de los legisladores del bloque Justicialista la defección de Moisés y los otros dos que se fueron con ella genera calma. “Pone negro sobre blanco, porque con ellos hacía rato que no había confianza. No se podía hablar tranquilo porque se sospechaba que todo lo que se decía terminaba en algún despacho libertario”, aseguró un integrante del bloque Justicialista a este diario.
La sesión de este martes, donde se eligen las autoridades, suele ser previsible y hasta aburrida. La presidencia provisional es para el oficialismo por estar en la línea sucesoria y ayer se votó que continuara Bartolomé Abdala. La vicepresidencia está destinada para la bancada opositora mayoritaria. Ese es el lugar que le corresponde al peronismo pero que ahora recayó en Moisés. La vicepresidencia primera y segunda quedaron para la radical Carolina Losada y la cordobesa Alejandra Vigo.
En general todos los bloques votan a los candidatos a ocupar estos cargos, lo hacen incluso habiendo alguna discrepancia, pero respetando la proporciones que indican la cantidad de legisladores que tienen los bloques. Esta vez no fue así.
Bullrich no aceptó las críticas a la designación de Moisés. Es más, dijo que no va contra lo que indica el reglamento porque la jujeña es peronista. Una falacia porque el puesto es para el bloque opositor con mayor representación y no por la identidad política de un determinado senador o senadora.
“Árbol que nace torcido, nunca su tronco endereza”, dijo Mayans citando al Martín Fierro y señaló que esta maniobra “ya nace torcida porque acá el lema es: ‘Tengo número y hago lo que quiero. No respeto el Reglamento’”, indicó el formoseño.
Bullrich esperó al final de la sesión para burlarse de la queja peronista cuando publicó un irónico “Ups” en su cuenta de X.
El caso Moisés
En otros tiempos a Moisés se la denominaría en el argot del Senado como una senadora “sin techo”, por no tener en su provincia un gobernador del mismo partido. Pero la jujeña encontró un padrino. Se trata del gobernador salteño Gustavo Sáenz, un hombre cuya ubicación ideológica está cada vez más alejada del peronismo y más cercana al presidente Milei. Desde allí salió el armado de este nuevo bloque que ella preside, que se llama Convicción Federal y que lo integran el catamarqueño Guillermo Andrada, que responde al gobernador Raúl Jalil, y la tucumana Sandra Mendoza de las filas del mandatario Osvaldo Jaldo.
“Reafirmo mi identidad peronista, y mi compromiso con el debate democrático”, dijo Moisés durante una entrevista radial para justificar su participación en la maniobra. “No somos libertarios, no nos vamos con Milei y somos críticos de su plan económico”, indicó luego en un comunicado del flamante grupo.
Es más, este nuevo bloque dijo que buena parte de la responsabilidad de la crisis que vive el peronismo hay que buscarla en Cristina Kirchner. Atrás y muy lejos quedaron las fotos y mensajes de lealtad de Moisés para con la expresidenta.
Además de todo esto, Bullrich agregó a sus declaraciones una frase que desnuda el objetivo libertario al sostener que la elección de la jujeña surge de un “ofrecimiento a los gobernadores para consolidar la mayoría de 47 senadores”.
De ser así, LLA quedaría a un voto de los dos tercios de los integrantes de la Cámara. Esto le permitirá avanzar con las normas que Milei sueña para destruir el andamiaje legal de la Argentina.
Este martes hubo otro interbloque que nació dentro del universo libertario. Se trata de Impulso País y allí confluyen los tres senadores del PRO Enrique Goerling (Misiones), Andrea Cristina (Chubut) y María Victoria Huala (La Pampa); Alejandra Vigo (Córdoba) y “Camau” Espínola del bloque Provincias Unidas; Edith Terenzi (Despierta Chubut); y Beatriz Ávila (Independencia-Tucumán).
El correntino se está mostrando como titular de este nuevo armado filo libertario que, dicen, llega “con una visión federal y productiva”. Una expresión que busca denotar cierta independencia del mando libertario.
Tal vez por eso Bullrich buscó curarse en salud y reconoció que este conglomerado no será homogéneo y pétreo. “Pueden haber visiones diferentes en algunos proyectos”, dijo y de paso bajó un poco el perfil ya que, según trascendió, se enteró que su protagonismo generó en la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, un malhumor que en la Casa Rosada se recomienda no provocar.
