El atacante usó una escopeta que era de su abuelo. La habría ingresado a la escuela escondida en una funda de guitarra. Tras el grito de “sorpresa”, empezó a disparar para todos lados. El dermotest le dio positivo en ambas manos. El joven de 15 años no tenía antecedentes.
Marcha y encendido de velas frente a la escuela de la tragedia
Durante la noche de este lunes, vecinos de la localidad de San Cristóbal y alumnos de la Escuela N° 40 “Mariano Moreno” se concentraron en la puerta del colegio donde un adolescente de 15 años mató a tiros a Ian Cabrera e hirió a otros ocho adolescentes.
En silencio, y con algunos con globos blancos y velas, la comunidad de padres, docentes, alumnos y vecinos de San Cristóbal se juntaron frente a la institución para llevar un mensaje de paz, en medio de la tragedia y el dolor, y honrar la memoria del menor asesinado.
“Muy triste por todo lo que pasó, somos todos conocidos acá y lamentamos mucho”, dijo una vecina cuyo nieto concurre al terciario del Mariano Moreno en diálogo con la prensa. La mujer conocía a la víctima.
En medio de la congoja y la tristeza, una amiga de Ian también habló ante los medios y revivió los angustiantes momentos de la mañana de este fatídico lunes. “Escuchamos los tiroteos y corrimos. Se escuchó re fuerte (el disparo), me latía el corazón. Tenía mucho miedo y salí corriendo”, expresó con un nudo en la garganta.
Al recordar a Ian, la chica indicó que “era divertido”. En tanto, la madre de la estudiante remarcó la preocupación en “cómo van a volver sus hijos a la escuela”. “Se necesita contención psicológica para docentes y niños. Pedimos justicia y mucha fuerza para la familia de Ian”, enfatizó.
