Pozo de Maza – El conflicto social sigue escalando en la jurisdicción del departamento Bermejo. Tras una semana de corte total sobre la Ruta 139 por parte de dirigentes, caciques y vecinos de comunidades originarias nucleados en la Asociación Civil Toba, el presidente de la Comisión de Fomento, Adolfo Pérez, quedó expuesto: no sólo incumplió sus promesas, sino que ahora es acusado de enviar amenazas y pagar referentes para desestabilizar a sus opositores dentro del mismo Partido Justicialista.
La protesta se inició como una medida desesperada frente al hartazgo de años de promesas vacías, maltratos institucionales y abandono. Los manifestantes, entre ellos caciques, jóvenes y mujeres de diferentes comunidades, reclamaban respuestas concretas por parte del intendente y su esposa, Luisa Mabel Ruiz, quien ocupa una banca de concejal desde hace 16 años sin rendir cuentas a nadie.
En los primeros días de protesta, Pérez optó por la confrontación: presionó a referentes para que abandonaran la lucha y utilizó operadores mediáticos cercanos a su gestión para atacar públicamente a Tito Ortiz, presidente de la Asociación Civil Toba, a quien tildaron de “opositor”, intentando deslegitimar su liderazgo.
Sin embargo, la estrategia falló. El corte creció, se sumaron más comunidades, y la presión social lo obligó a acercarse al campamento, donde intentó negociar una salida. Fueron tres días de promesas vacías: dijo que llevaría delegados a hablar con autoridades provinciales, pero jamás cumplió.
El viernes 6 de junio, la paciencia se agotó. En una escena grabada en video, las mujeres de las comunidades lo enfrentaron y lo empujaron hasta el centro del corte, obligándolo a escuchar los reclamos cara a cara. Allí, prometió volver acompañado del dirigente Roberto Vizcaíno, supuesto nexo con el Gobierno provincial, y se fijó el viernes 13 como fecha límite para obtener respuestas concretas. Hasta ahora, todo sigue en promesas.
Pero lejos de buscar soluciones, Pérez redobló la apuesta con amenazas y operaciones políticas. Según denuncias recibidas por El Diario del Oeste, habría pagado al referente Francisco Alto (alias “Jarabe”), quien días antes criticaba duramente su gestión, para que ahora envíe mensajes amenazantes contra otros candidatos justicialistas opositores. En los audios enviados al Diario, se escucha claramente cómo las intimidaciones apuntan a sembrar miedo y división, justo cuando crecen las voces que piden una renovación real del liderazgo local.
Desde El Diario del Oeste nos solidarizamos con los vecinos y referentes amenazados y exigimos garantías para la libertad de expresión, la participación política sin persecuciones y el respeto al derecho a manifestarse.
📢 La comunidad originaria de Pozo de Maza ya no se calla. El tiempo de los aprietes y la impunidad está llegando a su fin.
