Ingeniero Juárez sigue sin respuestas. Mientras la administración del intendente Rafael Nacif brilla por su falta de transparencia, los vecinos se preguntan: ¿cuántos empleados tiene realmente la municipalidad? ¿Dónde están los fondos públicos?
Según denuncias enviadas por lectores de El Diario del Oeste, la cuñada del intendente –quien ni siquiera es contadora municipal– retira grandes sumas de dinero en mochilas y bolsos. ¿Cuál es el destino de ese dinero? Nadie lo sabe.
La gestión de Nacif también se ve marcada por una red de privilegios familiares: su propia hija es empleada municipal, mientras que los hijos del exintendente Alfredo Valdez cobran sueldos en el Concejo Deliberante sin cumplir función alguna. Para colmo, Valdez, quien ya es profesor jubilado, sigue percibiendo un sueldo municipal, a pesar de que un jubilado no puede recibir doble beneficio del Estado.

Pero la opacidad no termina ahí: un colectivo municipal y una excavadora desaparecieron sin que el municipio dé explicaciones. Sin embargo, en época de campaña, el colectivo reaparece en Ingeniero Juárez. ¿Está alquilado? ¿Está siendo utilizado en otra localidad?
Mientras tanto, la municipalidad inunda las redes sociales con publicaciones sobre torneos y pedidos de limpieza del caminador, pero omite responder a los reclamos de los vecinos. La realidad es que el pueblo sigue a la deriva, con un basural a cielo abierto y los desechos del matadero propagando un hedor insoportable en días de viento.
Como administrador, Rafael Nacif tiene la obligación de rendir cuentas. Los fondos públicos deben ser públicos, no manejados en la oscuridad.
Toda esta información fue enviada por lectores de El Diario del Oeste, quienes también han difundido estas denuncias a través de sus redes sociales.
