La Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), que representa a las pequeñas productoras de biodiésel en Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis, advirtió sobre la posibilidad de llevar a cabo un “tractorazo” hacia el centro porteño en protesta por la inclusión de su sector en la Ley Ómnibus. Consideran que esta medida equipara a las pymes con compañías “10 veces más grandes”, lo cual podría poner en riesgo su supervivencia.
La entidad expresó su firme oposición a la Sección IV del proyecto de ley “Bases y Puntos de partida para la libertad de los Argentinos”, conocida como “Ley Ómnibus”, que está siendo tratada en el Congreso.
Las pequeñas y medianas empresas del sector del biodiésel plantean la posibilidad de un “tractorazo a la francesa” hacia el centro porteño, movilizando camiones cisterna de biocombustibles, tractores y trabajadores de las plantas pymes de todo el país, en señal de protesta contra las modificaciones legislativas que perciben como perjudiciales para su subsistencia.
Las principales demandas y propuestas de las pymes del biodiésel incluyen la necesidad de una segmentación que considere la capacidad de producción y la distancia al puerto de Rosario, esencial para su operatividad. Argumentan que la Ley 26.093 de 2006 impulsó la creación de 27 pymes al establecer un “límite de escala” y fomentar la “radicación en el interior” para impulsar las economías regionales. No obstante, temen no poder competir en igualdad de condiciones con las grandes compañías integradas que controlan la materia prima esencial para la producción.
Desde la CEPREB proponen revisar el artículo actual para aumentar el corte obligatorio de biodiésel al 15% este año y al 20% en los próximos, junto con la creación de cuatro segmentos diferenciados para su provisión. Además, solicitan limitar la participación de las grandes compañías al 7% del volumen total, en contraposición al 9% estipulado en el proyecto oficial.
Federico Martelli, director Ejecutivo de CEPREB, enfatizó la dificultad de las pymes para competir en igualdad de condiciones, destacando la disparidad en la escala de producción y el control sobre la materia prima. Advierte sobre los riesgos de enfrentar a las pymes entre sí, considerando las diferencias en costos operativos y logísticos que podrían resultar en el cierre de plantas en pequeños pueblos, afectando el desarrollo local y el empleo.
CEPREB hizo un llamado al diálogo y la participación de todos los actores involucrados para un debate profundo sobre el futuro del sector, ofreciéndose a trabajar con las autoridades y el sector en su conjunto “hacia una dirección que permita la coexistencia y desarrollo sostenible de todas las partes implicadas”.
