Diego Santilli tiene el mandato de conseguir voluntades entre los gobernadores para la eliminar o suspender las PASO, y modificar la ley de Tierras para favorecer la extranjerización del territorio nacional.
Una vez más se volvió a reunir la mesa política del gobierno, lo hizo como siempre en la planta baja de Balcarce 50. Con Karina Milei a la cabeza, e intentando disimular las internas, desde el oficialismo dijeron que el eje central del encuentro fue la agenda parlamentaria. Finalizado el Mundial, la Casa Rosada intentará avanzar en agosto con las reformas estructurales que envió al Congreso, entre ellas, la reforma política para buscar eliminar o, en su defecto, suspender las PASO y también sancionar leyes como la de extranjerización de la tierra, para entregar los recursos naturales al mejor postor.
Para lograr sus cometidos, el Ejecutivo necesita de la complicidad de los gobernadores y, por ende, de los legisladores que les responden en el Congreso Nacional. Por ese motivo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, intensificará en los próximos días sus encuentros con mandatarios provinciales para, dicen en el oficialismo, “formalizar convenios clave”. Es decir, para con “látigo y chequera”, intentar conseguir voluntades.
Karina Milei también seguirá de cerca ese vínculo. De hecho, viajará a Chaco durante los próximos días para participar de una cumbre de gobernadores del Norte grande.
En el oficialismo no creen tener aún la cantidad de votos necesarios para una eliminación de las primarias, por lo cuál irían por la suspensión. El objetivo final de la secretaria General de la Presidencia es la reelección de Milei en 2027 y trabaja con esa meta en la cabeza.
Durante la reunión de este martes, Santilli anunció ante los demás miembros de la mesa política los próximos encuentros que tendrá con mandatarios provinciales. Entre ellos, destacó la “firma con Santa Fe para el traspaso de obras viales”, y dijo que la próxima semana se reunirá con autoridades de Catamarca y Santiago del Estero “para avanzar en proyectos de acueductos y plantas potabilizadoras (como el sistema Albigasta), además de otros planes de infraestructura en análisis”.
En cuanto a la agenda parlamentaria, tras el encuentro en la Rosada, desde el Gobierno anticiparon que este miércoles el ministro de Economía, Luis Caputo, dará una conferencia de prensa para presentar el proyecto de ley de “Inocencia Fiscal II”, que hará su ingreso por la Cámara de Diputados.
Por otro lado, también aseguraron que Milei presentará la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central la próxima semana, previo a su tratamiento en el Congreso Nacional. El mandatario está obsesionado con este tema y ya encabezó dos reuniones con sus legisladores y con su gabinete para hablarles de la importancia que tiene para él avanzar con ese proyecto. Considera que fue parte de una de sus “promesas de campaña”, y quiere la aprobación a toda costa.
Durante una entrevista que dio el lunes por la noche, el Presidente confirmó que ese mismo día por la mañana se había reunido en la Quinta de Olivos con el ministro Caputo, el titular del Banco Central, Santiago Bausili y con el asesor Santiago Caputo para terminar de redactar el proyecto de modificación de la carta orgánica del BCRA.
También participaron del encuentro este martes el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Esta vez, a diferencia de la reunión de mesa política de la semana pasada, desde el Gobierno se encargaron de enviar una foto del encuentro. Llamó la atención que el asesor Santiago Caputo apareciera en el centro de la imagen, sentado en el medio de un sillón. A sus costados aparecían Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem sonriendo.
Por más que intentan, desde la Casa Rosada no pueden disimular las internas y el clima de tensión que se vive en cada una de las reuniones en las que se tienen que ver la cara las distintas tribus oficialistas. Más allá de los cortocircuitos entre Caputo, los Menem y Karina, el clima también está tenso entre la hermana del Presidente y Patricia Bullrich.
Hay quienes le recriminan a la exministra de Seguridad el traspié del Gobierno la semana pasada en la Cámara de Senadores, cuando tuvieron que suspender la sesión en la que iban a tratar el proyecto de ley de extranjerización de la tierra, denominado “de inviolabilidad de la propiedad privada”.
Hubo, en la previa a la sesión, una filtración de conversaciones privadas entre Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel. La titular del Senado le decía a la exministra que había que suspender la sesión porque el proyecto tenía ”el objetivo de vender el país”, tal como denuncia la oposición, y también que, según ella, el objetivo final de esa ley es “rifar a la Argentina”.
El gobierno consiguió quórum y la sesión comenzó igual, pero la propia Bullrich tuvo que suspenderla porque no consiguió los votos necesarios para la media sanción. Por ende, ese debate recién será retomado el 6 de agosto. Karina Milei le exige a Bullrich que consiga los votos necesarios y, del otro lado, la senadora considera que los hermanos presidenciales no toman noción de la dificultad que implica esa tarea.

