sábado, agosto 1, 2026

La Unión Europea convocó a una reunión ante la crisis migratoria en Ceuta

El rey Felipe VI expresó preocupación e indignación por la crisis, mientras miles de migrantes regresaron a Marruecos.

Los ministros del Interior de la Unión Europea anunciaron el sábado una reunión por videoconferencia para el martes, después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y otros 22 países del bloque urgieran a dar una respuesta a la llegada masiva de migrantes al enclave español de Ceuta, en el norte de África.

Por su parte, el rey de España, Felipe VI, expresó su preocupación e indignación por los acontecimientos ocurridos en Ceuta y señaló que el Estado debe evitar que estos hechos vuelvan a repetirse.

Mientras tanto, centenares de migrantes continuaron regresando a Marruecos desde Ceuta, tras el acuerdo entre ambos países para su repatriación inmediata y la falta de suministros para cubrir sus necesidades básicas.

Cartas a la UE

Sánchez presentó durante el sábado una carta dirigida a la presidenta de la Comisión europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa y al jefe de Gobierno de la República de Irlanda, donde expresó su “profunda preocupación” por la reacción de algunos gobiernos europeos “tras el incidente ocurrido en la frontera exterior de la Unión Europea, en Ceuta”.

“La mayoría nos ha mostrado su apoyo y solidaridad, y nos ha ofrecido su ayuda. Otros, sin embargo, han optado por atacar a España y pedir su exclusión temporal del Espacio Schengen”, en alusión a la decisión del gobierno italiano, que acordó establecer a partir de este sábado controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos a ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea (UE) que procedan de España.

A juicio de Sánchez, “en el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal”, por lo que, “dada la gravedad de la situación” el Gobierno de España solicita la convocatoria, con carácter de urgencia, de una videoconferencia extraordinaria de los ministros del Interior.

Horas después, 22 líderes europeos se sumaron a la petición de una reunión urgente. La carta fue promovida por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y por su homóloga danesa, Mette Frederiksen, quien afirmó el viernes que la UE debería considerar la posibilidad de suspender la cooperación Schengen con España.

Entre los demás firmantes figuran el canciller alemán Friedrich Merz y los primeros ministros de Hungría, Suecia y Polonia, pero no los líderes de Francia y Portugal, cuyos países comparten frontera directa con España.

“No podemos permitir que los cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas den la impresión de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea”, afirman.

Además, la carta sugiere que “los ministros deberían considerar en particular un apoyo reforzado de Frontex y la eficacia de la cooperación de la UE con Marruecos”.

“Tomamos nota de que no se han registrado movimientos posteriores no autorizados hacia Europa”, añadieron.

Posteriormente, Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria de la UE, anunció que los ministros del Interior se reunirán el martes por videoconferencia.

Von der Leyen acogió con satisfacción la medida y afirmó que el bloque necesita “permanecer alerta en todos los puntos de entrada críticos y mantener una estrecha coordinación entre todas las autoridades” e instó a realizar “un proceso de análisis de las lecciones aprendidas para mejorar nuestra resiliencia europea”.

No obstante, destacó que “la gran mayoría de las personas que llegaron de forma ilegal han regresado a Marruecos, gracias a la eficaz labor de las fuerzas del orden españolas y marroquíes”, y que “ni una sola persona ha llegado a la España peninsular ni al resto de la UE”.

“Preocupación e indignación”

Mientras España buscaba el respaldo de sus socios europeos, el rey Felipe VI también se pronunció sobre la situación y expresó su “gran preocupación e indignación” por los graves acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, según informó la Casa Real.

En esta crisis migratoria, las estimaciones del Ministerio del Interior español contabilizaron que alrededor de 50.000 personas entraron irregularmente a la ciudad española de Ceuta desde Marruecos, la mayoría de ellas a nado.

Ante ello, Felipe VI subrayó la necesidad de adoptar todas las medidas que transmitan “de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España”.

El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos– que además, se tradujeron en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– vuelvan a repetirse“, agregó el monarca español.

Según los datos facilitados a Efe por las autoridades ceutíes, al menos 67 migrantes fallecieron intentando llegar a la ciudad, y sus cuerpos fueron recuperados en las costas de Ceuta.

La Guardia Civil mantiene un rastreo constante para localizar más cadáveres en la zona cercana al espigón fronterizo del Tarajal, en la frontera de Ceuta con Marruecos, por donde cruzaron a nado.

El regreso a Marruecos

Tras la entrada masiva, la situación comenzó a estabilizarse y, según estimaciones del Ministerio del Interior español, alrededor de 40.000 migrantes regresaron voluntariamente a Marruecos después de pasar varios días sin poder cubrir sus necesidades básicas.

Ante la crisis migratoria, todos los comercios y bares ceutíes cerraron y los migrantes tampoco tenían ningún lugar para dormir.

Tanto el Ejército como la Policía de la ciudad autónoma española están llevando a cabo diferentes búsquedas por zonas de la localidad, donde se tiene constancia de la presencia de pequeños asentamientos ilegales de migrantes.

Además, los militares les están indicando que es necesario que acudan a la frontera y les están haciendo ver que no se va a regularizar su situación.

Por su parte, el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, llegó este sábado a la ciudad para dar un mensaje de tranquilidad y aseguró que, aunque “la crisis no se da por cerrada”, la situación es de “razonable normalidad”.

Sin embargo, el presidente de Ceuta, el conservador Juan Jesús Vivas, advirtió que la ciudad no recuperó la normalidad porque todavía hay miles de personas por las calles, por lo que sostuvo que la crisis “sigue abierta”.

Vivas instó al Gobierno de Sánchez a que tenga una respuesta “firme, contundente e inmediata” y que utilice todos los instrumentos jurídicos y operativos al alcance del Estado.

“Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en el continente africano y esa singularidad debe tener un reflejo efectivo en la normativa y en los medios con los que cuentan, por lo que tenemos que sentar las bases para que esto no vuelva a repetirse”, subrayó.

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