El Pirata se complicó con un blooper defensivo frente al peor equipo del año, pero lo terminó dando vuelta con Gutiérrez y Passerini.
Cómo le cuesta al último campeón. Belgrano casi le regala anoche a Estudiantes de Río Cuarto su tercer triunfo desde que ascendió a Primera, pero reaccionó y lo dio vuelta en el epílogo. Lo de “regalar” no es ninguna exageración: a falta de 15 minutos para el final, González Metilli dejó corto un pase al arquero y habilitó a Martín Garnerone. ExPirata, Garnerone se la tiró por un lado a Thiago Cardozo para dejarlo en el camino y definió con el arco vacío.
El público presente en el Gigante de Alberdi se las veía negras y manifestaba su ofuscación sin disimulo. Pero el gol de Estudiantes fue como un despertador para Belgrano, que a partir de ahí acorraló a su rival. El empate llegó a los 82 con una corrida de Lautaro Gutiérrez, aprovechando los errores defensivos del equipo que está último en la tabla anual y en los promedios. Y en la casi última del partido, apareció el goleador Lucas Passerini para poner el 2-1 con un remate mordido. En la última última, Cardozo salvó al Pirata con un atajadón.
Con el triunfo, los dirigidos por el Ruso Zielinski terminaron con una racha de cinco sin ganar entre Clausura y Copa Argentina y se acomodaron en el cuarto puesto de la zona B (16 puntos). Su próxima cita será nada menos que ante Talleres de visitante el 4 de octubre. Después, Racing en Avellaneda y River en Córdoba.
