La ventaja del senador de ultraderecha se diluyó en las últimas dos semanas. El presidente de Brasil insistió en las acusaciones de corrupción contra su rival del domingo.
El candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, empatan con el 50 por ciento de los votos válidos, de acuerdo a una encuesta realizada por la consultora Datafolha que alimenta las esperanzas del líder del Partido de los Trabajadores. En el último día de campaña permitido por ley antes de la segunda vuelta de este domingo, ambos candidatos apelaron a la esperanza y al cambio en sus respectivos anuncios de propaganda electoral.
Empate técnico
La encuesta de Datafolha es la primera del balotaje que da un empate numérico entre ambos candidatos y supone una recuperación de dos puntos de Lula con respecto al sondeo divulgado la semana pasada por la misma firma. El sondeo muestra que el exlíder sindical tiene mayor aprobación (49 por ciento) que reprobación (48 por ciento) por primera vez en varios meses, un dato considerado clave por analistas para aspirar a una reelección.
Otro sondeo divulgado el miércoles por la firma Quaest también mostró una tendencia de acercamiento entre ambos candidatos, en este caso con una ventaja de un punto para Bolsonaro, 45 por ciento contra el 44 por ciento de Lula. En ambas encuestas, los resultados suponen un empate técnico dentro del margen de error, que es de dos puntos porcentuales en cada uno de los estudios.
Para su nueva encuesta, encargada por la televisión Globo y el diario Folha de São Paulo, Datafolha entrevistó a 2.520 electores entre el martes y el miércoles de esta semana. Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta de las presidenciales, celebradas el pasado 4 de octubre, con el 47,03 por ciento de los votos, y Lula lo escoltó con el 45,16 por ciento.
“El camino correcto”
Con las elecciones cada vez más cerca, Lula inició su último bloque de propaganda electoral con un video recapitulando las supuestas causas de corrupción y acusaciones contra su rival, en un anuncio encabezado y locutado íntegramente por mujeres.
“En un acto de desesperación, la campaña de Flávio intenta atacar a Lula con noticias falsas. Conozca los datos comprobados que tiene que esconder”, dice una mujer, antes de pasar a enumerar acciones de cuando Bolsonaro era legislador, así como promesas de campaña, como el “tijeretazo” para estabilizar las cuentas públicas.
“Va a recortar salario, jubilaciones y programas populares” y “prometió que va a privatizar Petrobras”, aseveró la propaganda electoral, que agrega: “¿Ya reparó en que, donde hay escándalo de corrupción, Flávio está en el medio?”.
Luego el presidente y candidato a un cuarto mandato no consecutivo tomó la posta y afirmó que si bien “aún hay mucho por hacer”, “el Brasil de hoy es mucho mejor que el Brasil que encontré”. “He dedicado mi vida a luchar por un país más justo”, dijo Lula, quien sostuvo que el domingo es “un día que vale por muchos años”, en el que Brasil va a cambiar hacia el “camino correcto”.
“Un nuevo Flávio”
Mientras tanto, Bolsonaro eligió comenzar su último anuncio con músicos tocando el himno nacional en varias ciudades del país y un mensaje de agradecimiento al pueblo brasileño que, según aseguró, le dio clases y lo transformó en un “nuevo Flávio”.
“Ustedes me llevaron a andar por el Brasil real. Yo aprendí con ustedes. Nunca más voy a ser el mismo, porque tocó en el fondo de mi alma ese sentimiento, esa fuerza, ese orgullo de ser brasileño, y esas ganas de cuidar de mi país”, expresó Bolsonaro.
Durante la propaganda, distintas personas intervinieron para manifestar su apoyo al candidato ultraderechista. “Con fe en Jesús, él va a ser presidente de la República”, comentó un hombre.
El abogado, de 45 años, reforzó la necesidad de cambiar un discurso que mantuvo durante toda la campaña, marcando que este domingo existen dos caminos: “o Brasil vence, o es derrotado” con cuatro años más de Lula al poder. “Usted va a elegir si es momento de cambiar o si vamos a continuar en ese viejo sistema que nadie aguanta más”, manifestó el hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), actualmente condenado por golpismo.
La propaganda termina con una multitud rezando al unísono una parte de la oración del Padre Nuestro, finalizando con un colectivo “amén”, en un claro mensaje al electorado conservador y religioso, pilar clave de su base política.
Ambos candidatos se enfrentaban este viernes por la noche en el último debate televisado previo al balotaje del domingo.
