El partido se resumió en una simple y clara cuestion de actitud. San Lorenzo puso la energía, las ganas y la intensidad. Jugó como lo demandaba un clásico. Y ganó 2 a 1. Con más empuje que fútbol. Boca, en cambio, no puso nada. Por el Nuevo Gasómetro pasearon su sombra y sus conflictos. Desmotivado, apático, confundido y nervioso perdió como si la mente y el espíritu todavía estuvieran atrapados en los episodios de su semana negra. San Lorenzo fue lo que puede ser y celebró su primer triunfo de local en lo que va del año luego de siete empates y tres derrotas. Y su primera victoria luego de catorce clásicos antes equipos grandes. Boca sufrió su tercera derrota al hilo y la cuarta en lo que va del campeonato. Un campeonato que si pudiera, quisiera terminar ya mismo.
lunes, junio 29, 2026
El equipo de Insua venció 2-1 al del interino Ibarra

