En la misiva, el magnate republicano exige a Isaac Herzog que perdone los casos de corrupción de los que se acusa a Netanyahu. La oposición israelí pidió la renuncia del primer ministro.
El presidente israelí, Isaac Herzog, afirmó ayer que recibió una carta de su par estadounidense Donald Trump en la que le pide indultar al primer ministro Benjamin Netanyahu, quien está siendo juzgado por tres casos de corrupción. Netanyahu comparece regularmente en al menos tres procedimientos judiciales, en los que aún no se ha dictado sentencia. El primer ministro rechaza todo los cargos que se le imputan. El líder de la izquierda israelí, Yair Golan, pidió a Netanyahu que renuncie a su cargo.
Isaac Herzog hizo pública la carta en la que Trump hace una petición oficial para que indulte al primer ministro de Israel. “Por la presente, les pido que perdonen completamente a Benjamin Netanyahu, quien ha sido un primer ministro formidable y decisivo durante la guerra, y que ahora está guiando a Israel hacia una era de paz”, indicó la misiva de Trump difundida por el gabinete de Herzog.
“El presidente Herzog tiene en la más alta estima al presidente Trump y reitera su profundo agradecimiento por su firme apoyo a Israel”, afirmó el gabinete del presidente israelí en un comunicado publicado en sus canales oficiales. “No obstante, y sin perjuicio de lo anterior, como la presidencia ha dejado claro en todo momento, quien desee obtener un indulto presidencial debe presentar una solicitud formal de acuerdo con los procedimientos establecidos”, señaló.
Netanyahu, que aún no fue condenado, tiene tres causas judiciales abiertas: los casos 1.000 y 2.000, por fraude y abuso de confianza, y el 4.000, considerado el más grave y que gira en torno a un presunto acuerdo de soborno entre Netanyahu y el empresario Shaul Elovich, quien controlaba la empresa de telecomunicaciones Bezeq y el sitio web Walla News y quien se benefició económicamente a cambio de una cobertura favorable.
“Si bien respeto absolutamente la independencia del sistema judicial israelí y sus requisitos, creo que este ‘caso’ contra Bibi es una persecución política injustificada”, sentenció Trump en su carta a Herzog. El presidente de EE.UU. ya le había solicitado al mandatario israelí el indulto de Netanyahu durante su intervención en el Parlamento israelí el pasado 13 de octubre, en el marco de la visita que hizo a Tel Aviv después de que el gobierno israelí y el grupo islamista Hamas aceptaran su plan de paz. “¿Por qué no le concede un indulto a Netanyahu?”, preguntó Trump a Herzog entonces ante los parlamentarios.
Está previsto que el primer ministro israelí testifique el próximo martes, de acuerdo a la agenda semanal del juicio, que exige la comparecencia del mandatario tres veces por semana. No son pocas las veces que Netanyahu pidió el aplazamiento del proceso desde su inicio en 2024. En la mayoría de las ocasiones se respaldó en la ofensiva bélica de sus tropas contra la Franja de Gaza -ahora bajo un teórico alto el fuego- para justificar sus ausencias.
Netanyahu, quien asegura que el juicio contra él es una “caza de brujas” y una trama del “Estado profundo”, es el primer jefe de gobierno en la historia de Israel en ser procesado mientras ejerce el cargo. Tras la difusión de la carta de Trump, la oposición israelí salió a pedir la renuncia del premier israelí.
“Netanyahu dice que no hubo nada y que no habrá nada, pero al mismo tiempo le ruega a Trump que lo ayude a obtener un indulto”, señaló Yair Golan, quien encabeza el Partido Demócrata israelí, en un mensaje en la red social X. “Si tiene dificultades para controlar un Estado y un tribunal al mismo tiempo, que renuncie”, aseguró Golan antes de agregar: “La ley es clara, y todos somos iguales ante ella”.
Por su parte el grupo legal prodemocracia Movimiento para un Gobierno de Calidad en Israel condenó la carta de Trump a Herzog. “Israel es una democracia fuerte e independiente, con un sistema judicial excepcional, no un Estado cliente. El Estado de derecho y el principio de igualdad ante la ley son la esencia de nuestra democracia”, afirmó la organización en un comunicado. “El proceso penal contra el primer ministro debe continuar sin ninguna injerencia política. El destino legal de cada ciudadano, incluido el primer ministro, se decidirá exclusivamente con base en las pruebas presentadas ante un tribunal independiente e imparcial”, agregó.
Las atribuciones del indulto
De acuerdo con la Ley de Registro Penal y Rehabilitación de Delincuentes 5741-1981, el presidente israelí está facultado para indultar, reducir o conmutar penas, así como eliminar antecedentes penales -este sería el caso de Netanyahu, que no está condenado- en casos excepcionales en los que concurran circunstancias únicas y extraordinarias.
Cualquier persona puede solicitar el indulto a la Presidencia del Estado, personalmente o a través de un representante, ya sea su abogado o familiares directos. Netanyahu y sus allegados nunca han realizado esta petición, pero el Canal 13 israelí informó el mes pasado, citando fuentes de la Oficina del Primer Ministro, que se están llevando a cabo conversaciones sobre la posibilidad de que su esposa, Sara, la presente.
Un indulto presidencial no puede ser revocado según las leyes del país, no es una decisión recurrible ni siquiera al Tribunal Supremo. Pero el indulto requiere de la firma del ministro de Justicia, en este caso Yariv Levin, perteneciente al Likud, el partido que lidera Netanyahu, y del Departamento de Indultos de la Presidencia.
El único precedente de un indulto concedido antes de la conclusión de un proceso judicial en Israel fue el “Caso del colectivo 300”, cuando en 1986 el entonces presidente israelí, Jaim Herzog (padre de Isaac Herzog), indultó a agentes del Shin Bet, el organismo de inteligencia interior, implicados en el encubrimiento del asesinato de dos terroristas palestinos capturados, supuestamente para proteger al personal de los servicios de seguridad.
