Desde El Calafate, la vicepresidenta se refirió a la intempestiva salida del ministro de Economía y llamó a los argentinos a acordar sobre determinadas cuestiones, entre ellas, la economía bimonetaria. Además, mostró la mecánica de las corridas cambiarias: “Si no sacan los dólares que quieren del país, se comportan como adictos”, afirmó.
Durante un acto público en El Calafate, Santa Cruz, que la vicepresidenta Cristina Kirchner encabezó este viernes pidió “dejar de discutir a las personas y comenzar a discutir políticas” al volver a realizar declaraciones públicas tras su acto en Ensenada, que quedó opacada por la renuncia simultánea del ministro de Economía, Martín Guzmán. “Creo que fue un inmenso acto de irresponsabilidad política”, calificó CFK la decisión del exministro.
El discurso de Cristina ocurre con mayor distensión luego del encuentro cara a cara que mantuvo con el presidente Alberto Fernández y Sergio Massa, pero la vicepresidenta retomó dos de los ejes de sus últimas intervenciones: la gestión de los planes sociales desde el Estado y la economía bimonetaria. “El país merece una discusión en serio de los problemas que tenemos en un mundo donde todo tiende a agravarse”, aseguró.
“Ni yo voy a renunciar a mis ideas ni le voy a pedir a nadie que renuncia a las de ellos, pero tenemos que encontrar un punto de coincidencia común sino no va a haber Argentina para nadie“, dijo en otro tramo de su discurso la vicepresidenta
El último discurso de CFK había sido el 2 de julio en Ensenada en el homenaje por los 48 años del fallecimiento de Juan Perón cuando Cristina mencionó la famosa “lapicera de Perón”.

